La clausura de tres bancos de materiales pétreos y el aseguramiento de maquinaria pesada fue el resultado de un operativo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Lerdo y Santiago Papasquiaro, Durango, tras detectar graves irregularidades y la falta de autorizaciones ambientales.
Las inspecciones permitieron frenar el impacto ambiental en más de 48 hectáreas de río y bosque; así lo informaron a través de su cuenta de Instagram.
Personal de la Profepa impuso la clausura temporal total de las actividades de almacenamiento y acopio de residuos peligrosos provenientes de terceros en un predio ubicado en La Pila, municipio de San Luis Potosí, luego de detectar diversas irregularidades durante una visita de… pic.twitter.com/xS7kTJn48U
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) August 23, 2026
El desglose del operativo y las afectaciones detectadas abarcan en Santiago Papasquiaro, se constató la remoción ilegal de vegetación de pino-encino en 3,800 m². Ante la falta de permisos de cambio de uso de suelo forestal, se clausuró el predio y se aseguraron precautoriamente un tractor de cadena y una excavadora.
En Río Nazas, Lerdo, tras una denuncia de la Conagua, se clausuraron obras de extracción de grava y arena en 16.37 hectáreas del cauce. Las actividades eran realizadas sin autorización por una empresa constructora.
En otro punto se detectó un impacto ambiental adicional en 32.23 hectáreas contiguas y dentro de la zona federal, derivando en otra clausura total temporal.
La Profepa continuará con los tres procedimientos administrativos para aplicar las sanciones correspondientes y mitigar el daño a los recursos naturales de la región.