La Embajada de China en México acusó a Estados Unidos de contribuir a la violencia del narcotráfico mediante su demanda de drogas y el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano. El posicionamiento respondió al embajador estadounidense Ronald Johnson, quien afirmó que a Pekín le convendría un México “caótico e inseguro”.
La representación china rechazó los señalamientos y sostuvo que buscan generar desconfianza entre ambos países. La respuesta abrió una disputa diplomática que combina seguridad, inversiones y competencia por el mercado mexicano.
China señala el consumo de drogas y el tráfico de armas
En su comunicado, la Embajada sostuvo que la demanda de estupefacientes en Estados Unidos ofrece un mercado y grandes ganancias a los cárteles. Añadió que las armas ilegales y el dinero del narcotráfico que ingresan desde ese país fortalecen a los grupos responsables de la violencia en México.
La representación diplomática acusó a Washington de omitir esas responsabilidades mientras atribuye intenciones negativas a China. También afirmó que Pekín respalda la soberanía, la seguridad, el desarrollo y la estabilidad de México.
El posicionamiento no incluyó estadísticas específicas sobre consumo de drogas o tráfico de armas. Sus señalamientos forman parte de la respuesta política a las declaraciones estadounidenses.
Johnson cuestionó las intenciones de la inversión china
El origen del intercambio fue la participación de Johnson en el Simposio de Inversionistas Globales del Instituto Milken, celebrado el miércoles 28 de octubre en Ciudad de México.
Ante empresarios e inversionistas, el embajador sostuvo que China podría beneficiarse de la inestabilidad en la frontera sur de Estados Unidos y cuestionó las intenciones de sus compañías al establecer operaciones en territorio mexicano.
También afirmó que Pekín estaría dispuesto a respaldar empresas deficitarias para generar dependencia económica. El diplomático defendió, en cambio, una mayor integración productiva entre México, Estados Unidos y Canadá para competir con otras regiones.
Durante esa intervención, Johnson señaló que la seguridad y la prosperidad mexicanas favorecen a Estados Unidos y planteó que la frontera debe aprovecharse como un espacio de oportunidades económicas.
Embajada defiende la libertad de México para elegir socios
China también rechazó los cuestionamientos sobre la confiabilidad de sus empresas y acusó a funcionarios estadounidenses de desacreditarlas mientras promueven oportunidades para compañías de su país en sectores como energía y gas natural.
Según la representación, utilizar argumentos políticos para excluir competidores perjudica el derecho de México a decidir con quién mantiene relaciones comerciales. La Embajada pidió detener las acciones que, desde su perspectiva, buscan obstaculizar la cooperación entre Pekín y México.
El intercambio ocurre en un entorno de competencia comercial entre ambas potencias y de interés de empresas chinas por producir en México, dada su cercanía con el mercado estadounidense.
Hasta el momento no se ha identificado una nueva respuesta oficial de Washington o del Gobierno mexicano al posicionamiento de la Embajada china.