La Comisión Federal de Electricidad (CFE) marcó un hito en sus finanzas al cierre de 2025, pues la paraestatal reportó beneficios netos récord de $139,033 millones de pesos (aproximadamente $7,724 millones de dólares), consolidando lo que la propia institución califica como el mejor desempeño financiero en su “historia reciente”.
De acuerdo con el informe de resultados correspondiente al cuarto trimestre del año anterior, la eléctrica pública alcanzó ingresos totales por $679,463 millones de pesos.
Esta cifra representa un crecimiento anual del 1.8%, manteniendo una tendencia positiva con una tasa de incremento promedio del 3.1% desde el año 2018.

Consumo doméstico impulsa los ingresos
El motor principal de estos resultados fue la venta de energía, rubro que aportó el 76.9% de los ingresos totales. Este sector experimentó un repunte del 2.3%, impulsado mayoritariamente por un dinamismo en el consumo de los hogares mexicanos, el cual creció en 7.2%.
La compañía atribuyó esta solidez a una base de usuarios que definió como “amplia, estable y diversificada”, lo que permite una captación de recursos constante a pesar de las fluctuaciones del mercado.
Eficiencia operativa frente a los retos
En términos de rentabilidad operativa, la CFE reportó un EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizacion) esde $208,419 millones de pesos, lo que se traduce en un margen del 30.7%. Según la estatal, este nivel de eficiencia la sitúa a la par de las empresas eléctricas líderes en el ámbito internacional.
Este margen resultó crucial para mitigar factores externos adversos, específicamente el aumento del 34.5% en los precios internacionales del gas natural.

La CFE detalló que el impacto de este encarecimiento fue contenido gracias a una estrategia de coberturas financieras, evitando que el costo operativo descarrilara los beneficios finales.
Fortalecimiento de la estructura financiera
El reporte también destacó una mejora sustancial en el balance de la empresa. El activo total creció un 2.8%, mientras que el pasivo total logró reducirse en un 4.2%.
Otros indicadores clave de saneamiento financiero incluyen una reducción del 36% en la deuda a corto plazo, aliviando las presiones de liquidez, una baja del 5% en el apalancamiento financiero y Una razón activo/pasivo situada en 1.4 veces.