Francisco Pérez Román, presidente del Comisariado Ejidal de San Francisco Chimalpa, en Naucalpan, fue asesinado a tiros la mañana de este miércoles en la plaza principal de la comunidad.
El ataque ocurrió alrededor de las 8:00 horas, cuando el representante ejidal se encontraba en un puesto de tamales, cerca del paradero. De acuerdo con testimonios de vecinos, un hombre se acercó y disparó en varias ocasiones contra Pérez Román.
Paramédicos acudieron al sitio tras recibir el reporte de la agresión, pero únicamente pudieron confirmar que la víctima ya no contaba con signos vitales.
Había recibido amenazas por los tiraderos clandestinos
Vecinos y familiares señalaron que Pérez Román había recibido amenazas desde la semana pasada, presuntamente relacionadas con personas vinculadas con la recepción de cascajo y otros desechos de construcción en la zona.
Según sus familiares, incluso la noche del martes recibió una llamada en la que le exigían autorizar el funcionamiento de varios tiraderos, petición a la que se habría negado.
El representante ejidal era conocido por su defensa de los bosques, las tierras ejidales y su oposición a la operación de sitios clandestinos para depositar residuos.
Investigan a dos posibles responsables
De acuerdo con los primeros testimonios, en el homicidio habrían participado al menos dos personas. Una de ellas habría sido quien se acercó a Pérez Román y accionó el arma, mientras que otra presuntamente colaboró en su escape a bordo de una motocicleta.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México deberá iniciar las investigaciones para determinar el móvil del crimen, identificar a los responsables y establecer si las amenazas que recibió previamente están relacionadas con el asesinato.
El homicidio ocurre en una región donde, de acuerdo con las denuncias realizadas previamente por el propio comisariado ejidal, existen tiros clandestinos utilizados para rellenar laderas y barrancas con residuos.
Entre las zonas señaladas se encuentran El Castillo y un área cercana a la subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en las inmediaciones de la autopista Chamapa-Lechería.
Tras el ataque, las autoridades deberán esclarecer si la actividad de estos sitios y la oposición del representante ejidal tuvieron alguna relación con el homicidio.