Tras más de cinco años de una búsqueda incansable que dio origen a uno de los movimientos civiles más importantes de todo México, la activista Cecilia Patricia Flores Armenta informó este martes que halló restos óseos que, de forma preliminar, podrían corresponder a su hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha.
El hallazgo se registró en las inmediaciones del kilómetro 46 de la Carretera 26, en el municipio de Hermosillo, donde la presidenta del colectivo Madres Buscadoras de Sonora encabezó una nueva jornada de rastreo que culminó con la localización de fragmentos óseos esparcidos en la zona.
Un hallazgo que el tiempo dispersó
De acuerdo con el testimonio de la activista, la recuperación de los restos ha sido compleja debido a que se encontraban dispersos en el terreno, lo cual le atribuyó al paso del tiempo y a factores naturales tras los años transcurridos desde la desaparición.
"He encontrado huesos dispersos en todo este lugar. El cuerpo de mi hijo no está completo", expresó conmovida ante los medios.