El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de trasladar la sala de prensa de la Casa Blanca a otro lugar y negó que tenga planes de restaurar la antigua piscina cubierta que se encuentra debajo de ese espacio.
En una publicación en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que podría enviar a los medios que considera difusores de noticias falsas a una ubicación menos molesta.
Al mismo tiempo, descartó que la piscina vaya a ser recuperada.
Trump rechaza que quiera recuperar la antigua piscina
El republicano respondió a versiones que apuntaban a que pretendía eliminar la sala de prensa para reconstruir la piscina ubicada en ese sitio. En su mensaje, calificó esa información como falsa y aseguró que nunca había considerado una medida de ese tipo.
Las declaraciones contrastan con una publicación que el propio Trump compartió el pasado 27 de septiembre, cuando mostró una imagen dividida en dos partes: una fotografía de la sala de prensa identificada como el “antes” y una recreación de una piscina con la palabra “después”.
La imagen había alimentado las especulaciones sobre un posible cambio en las instalaciones de la residencia presidencial.
La piscina fue construida durante el gobierno de Roosevelt
La controversia también se relaciona con la historia del edificio. La piscina cubierta fue instalada en 1933 por iniciativa del entonces presidente Franklin D. Roosevelt. Posteriormente, el espacio quedó cubierto por la construcción de la actual sala de prensa de la Casa Blanca.
De acuerdo con información publicada por The New York Times el martes anterior, Trump había comentado a sus asesores su interés en rehabilitar la antigua piscina.
Sin embargo, en su mensaje más reciente, el presidente negó que la restauración forme parte de sus planes y centró sus comentarios en la posibilidad de cambiar de lugar a los periodistas.
El presidente mantiene sus críticas contra los medios
Las declaraciones se producen en medio de nuevos cuestionamientos de Trump hacia los medios de comunicación, a los que ha acusado repetidamente de difundir información falsa.
El posible traslado de la sala de prensa se plantea a poco más de una semana de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en un contexto de tensión entre el mandatario y distintos medios informativos.
La propuesta no supone, por sí misma, que se haya anunciado una decisión definitiva sobre la ubicación de la sala de prensa. Hasta el momento, Trump únicamente ha sugerido que podría trasladar a los periodistas a otro espacio.