El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su desacuerdo con la decisión del Departamento de Justicia de retirar los cargos contra el exatleta olímpico David “Davey” Hearn, quien había sido acusado de causar daños al estanque reflectante de Washington.
A través de su red social Truth Social, el mandatario cuestionó la determinación de la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, y sostuvo que el caso correspondía a un acto de vandalismo.
Trump afirmó que los daños registrados en el estanque y las áreas cercanas, incluido un mensaje pintado sobre el césped con las cifras “86 47”, fueron consecuencia de actos vandálicos y no únicamente de problemas relacionados con las obras de remodelación.
El presidente señaló que, aunque pudieron existir dificultades con la empresa encargada de los trabajos, los principales daños fueron responsabilidad de quienes calificó como vándalos.
Justicia concluyó que hubo fallas en la obra
La decisión de retirar los cargos ocurrió después de que el Departamento de Justicia recibiera nueva documentación del Departamento del Interior, en la que se atribuyeron los daños a problemas durante la instalación del revestimiento del estanque.
Según la información presentada ante la corte, la empresa contratista Atlantic Industrial Coatings habría cometido errores durante los trabajos de remodelación, lo que provocó el deterioro de la estructura.
La Fiscalía del Distrito de Columbia solicitó formalmente la desestimación del caso al considerar que no existían elementos suficientes para sostener la acusación penal contra Hearn.
El caso generó polémica
El incidente ocurrió el pasado 19 de junio y rápidamente adquirió relevancia luego de que Trump señalara públicamente que se trataba de un acto de vandalismo.
Las autoridades habían acusado inicialmente a Hearn de destruir parte del revestimiento del estanque, un delito grave que podía haberle significado una pena máxima de hasta 10 años de prisión en caso de ser declarado culpable.
David “Davey” Hearn, de 67 años, integró en tres ocasiones el equipo olímpico estadounidense de piragüismo y rechazó haber provocado daños intencionales.
El exdeportista explicó que únicamente levantó una parte del revestimiento que ya se encontraba desprendida mientras recorría la zona en bicicleta, versión que coincidió con las conclusiones posteriores sobre las fallas en la instalación.
La decisión judicial representa un revés para la acusación inicial y reaviva el debate sobre la responsabilidad de los daños ocurridos durante las obras de remodelación del estanque.