El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un comunicado para conmemorar los 178 años de la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848), conflicto que concluyó con la pérdida de casi la mitad del territorio mexicano.
La Casa Blanca calificó la fecha como una “victoria legendaria” para Estados Unidos, un mensaje inédito, ya que tradicionalmente el Gobierno estadounidense no conmemoraba este aniversario. La declaración se da en un contexto de tensión, luego de que Trump sugiriera la posibilidad de actuar contra el narcotráfico dentro de México, medida que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha rechazado.
“Hoy se celebra el 178 aniversario del triunfo de nuestra nación en la guerra con México, una victoria que aseguró el suroeste de Estados Unidos y reafirmó nuestra soberanía”, afirmó Trump, rememorando las campañas en California y Nuevo México, y la captura de la capital mexicana en septiembre de 1847.
El presidente recordó que estos hechos sentaron las bases para el Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, mediante el cual México cedió el 55 % de su territorio anterior a la guerra.
Trump vinculó este legado con su política actual en la frontera sur, asegurando que sus esfuerzos se centran en “defender” a Estados Unidos de la inmigración irregular y del tráfico de drogas. Además, destacó “acuerdos comerciales históricos” con El Salvador, Argentina, Ecuador y Guatemala, y afirmó haber evitado que China “controlara” el Canal de Panamá.
El comunicado también hace referencia a la Doctrina Monroe, formulada en 1823 por el presidente James Monroe para frenar la influencia europea en América, resumida en la frase “América para los americanos”.
Desde el inicio de su segundo mandato, México ha sido un eje central en la política de Trump, con medidas que incluyen deportaciones masivas, mayor control fronterizo, posibles acciones militares contra carteles y la amenaza de aranceles como presión negociadora.
Por su parte, la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum ha adoptado un enfoque pragmático, buscando mantener la cooperación con Estados Unidos sin caer en confrontaciones directas, y subrayando la importancia de una relación basada en la colaboración y no en la subordinación.