El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Taiwán acordó comprar durante 20 años el 30 % del gas del proyecto Alaska LNG, una iniciativa que busca llevar combustible desde el norte de Alaska hasta una terminal de exportación hacia mercados internacionales.
El anuncio no estuvo acompañado de los términos del acuerdo ni de una confirmación inmediata de las autoridades taiwanesas.
Trump presentó el compromiso este martes 13 de octubre durante un acto político en Wasilla, Alaska, donde respaldó a candidatos republicanos rumbo a las elecciones intermedias de noviembre. El mandatario destacó la compra como un respaldo para el desarrollo de la infraestructura energética.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, añadió que Taiwán comprometería 4 mil 400 millones de dólares para el proyecto. No se precisó cómo se distribuirían esos recursos ni las condiciones bajo las cuales se realizaría la inversión.
El proyecto prevé transportar gas natural desde los yacimientos del North Slope, en el norte de Alaska, hasta Nikiski, donde se contempla una instalación para convertirlo en gas natural licuado y enviarlo por vía marítima a los compradores.
La infraestructura completa incluiría un gasoducto de aproximadamente 1,300 kilómetros y una terminal con capacidad para producir hasta 20 millones de toneladas de gas natural licuado al año. Sobre esa capacidad, el porcentaje anunciado por Trump equivaldría a unos 6 millones de toneladas anuales.
El desarrollo está encabezado por Glenfarne, que posee el 75 % del proyecto. El estado de Alaska conserva el 25 % restante a través de Alaska Gasline Development Corporation (AGDC).
El plan contempla dos etapas: primero, construir infraestructura para abastecer las necesidades de gas dentro de Alaska; después, desarrollar las instalaciones de licuefacción y exportación. Por ello, el anuncio de compra se refiere a un suministro futuro, sujeto al desarrollo del proyecto.
Taiwán firmó un acuerdo preliminar desde 2025
La relación de Taiwán con Alaska LNG tiene un antecedente en marzo de 2025, cuando la empresa energética estatal CPC suscribió un acuerdo preliminar con AGDC para adquirir gas natural licuado y participar en la inversión.
Aquel acercamiento buscaba asegurar fuentes estables de energía para la isla. El anuncio de Trump plantea ahora un horizonte de compra de dos décadas, aunque todavía falta conocer si corresponde a un contrato definitivo y cuáles serían sus obligaciones.
Siguen pendientes el precio y el inicio de las entregas
Tras las declaraciones del presidente estadounidense, no se dieron a conocer el precio del combustible, la fecha de inicio de las entregas ni las condiciones de financiamiento. Tampoco hubo una confirmación inmediata del Ministerio de Economía de Taiwán sobre los términos anunciados.
La definición de esos elementos permitirá establecer el alcance del compromiso, tanto para la compra de gas como para la participación taiwanesa en la infraestructura.
Por ahora, la adquisición del 30 % por 20 años permanece como un anuncio atribuido a Trump, mientras continúan pendientes los detalles contractuales.