El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá este miércoles una reunión con su gabinete en medio de la incertidumbre que rodea las negociaciones para poner fin a la guerra con Irán.
Aunque el mandatario aseguró recientemente que Washington y Teherán habían “negociado en gran medida” un acuerdo, las conversaciones continúan sin una resolución definitiva y con varios temas clave pendientes.
Trump busca concretar un pacto que permita reabrir el estrecho de Ormuz y reducir las capacidades nucleares iraníes, con el objetivo de declarar el fin del conflicto, una guerra que ha generado desgaste político dentro del Partido Republicano.
Sin embargo, el acuerdo aún enfrenta obstáculos. Diversos sectores conservadores consideran que las condiciones discutidas podrían favorecer demasiado a Irán, especialmente tras conocerse que el borrador contempla alivio de sanciones a cambio de que Teherán entregue su reserva de uranio altamente enriquecido.
Persisten tensiones militares
Las negociaciones se complicaron luego de que fuerzas estadounidenses realizaran ataques que el Pentágono calificó como “defensivos” contra instalaciones y embarcaciones iraníes en el sur del país.

Washington aseguró que actuó con “contención”, mientras que Irán denunció las acciones como una muestra de “mala fe y falta de fiabilidad”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que las conversaciones para extender el alto el fuego y reabrir el estrecho de Ormuz podrían tardar varios días más.
“O va a lograr un buen acuerdo o no habrá acuerdo”, declaró Rubio ante medios estadounidenses.
El posible pacto contempla que Irán entregue parte de su uranio enriquecido, actualmente cercano a niveles aptos para armamento, aunque Teherán no ha confirmado públicamente esa disposición.

La negociación también ha generado críticas entre aliados republicanos de Trump, incluidos los senadores Roger Wicker, Lindsey Graham y Ted Cruz, quienes consideran que algunos puntos recuerdan al acuerdo nuclear impulsado durante el gobierno de Barack Obama, cancelado por Trump en su primer mandato.
Además, continúan las dudas sobre si el alto el fuego incluirá las operaciones militares de Israel contra Hezbollah en Líbano, una exigencia planteada por Irán durante las conversaciones.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el ejército israelí continuará profundizando sus operaciones en territorio libanés, mientras persisten los enfrentamientos con Hezbollah.
Acuerdos de Abraham generan dudas
Trump también propuso que países como Arabia Saudita, Qatar y Pakistán se integren a los Acuerdos de Abraham, impulsados por Washington para normalizar relaciones diplomáticas con Israel.
No obstante, diversos analistas y funcionarios consideran que la propuesta enfrenta resistencia, especialmente por la exigencia saudí de establecer una vía hacia un Estado palestino, algo que Israel rechaza.
Mientras continúan las negociaciones, aliados regionales de Estados Unidos han manifestado preocupación por el posible fortalecimiento militar de Irán si se concreta un alivio de sanciones.