Las celebraciones del Día de la Independencia en Estados Unidos estuvieron marcadas este año por una combinación de tormentas severas, calor extremo y cortes masivos de energía, fenómenos que provocaron afectaciones en diversos estados y dejaron una de las tragedias más impactantes del fin de semana en Wisconsin, donde tres niños murieron tras el hundimiento de una embarcación durante una tormenta repentina.
Las autoridades estadounidenses continuaban este sábado evaluando daños en distintas regiones del país, mientras cientos de miles de personas permanecían sin servicio eléctrico y varias ciudades suspendían o reprogramaban actividades conmemorativas debido a las condiciones meteorológicas.
Una tormenta repentina convirtió un paseo familiar en tragedia
El incidente ocurrió en Lake Geneva, en el condado de Walworth, Wisconsin, una de las zonas turísticas más visitadas por habitantes del área metropolitana de Chicago durante los fines de semana festivos.
De acuerdo con la investigación preliminar, una embarcación recreativa privada con 10 personas a bordo, incluidos cuatro menores, intentó dirigirse a una zona segura al aproximarse una fuerte tormenta. Sin embargo, los intensos vientos y el fuerte oleaje provocaron que la embarcación comenzara a llenarse de agua hasta volcar y hundirse.
Los equipos de emergencia lograron rescatar a seis adultos y a uno de los menores, mientras que otros tres niños fueron recuperados posteriormente del lago tras un amplio operativo de búsqueda. Pese a las maniobras de reanimación realizadas por los servicios de emergencia, las autoridades confirmaron su fallecimiento.
Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores es que los cuatro menores portaban chalecos salvavidas al momento del accidente, lo que evidenció la violencia y rapidez con la que evolucionaron las condiciones meteorológicas.
Declaran emergencia tras severos daños en Wisconsin
Las autoridades locales atribuyeron el accidente a una "tormenta repentina y severa", que además provocó daños generalizados en el sur de Wisconsin.
El alcalde de Lake Geneva, Todd Krause, declaró el estado de emergencia después de que la tormenta derribara árboles, afectara líneas eléctricas y bloqueara diversas vialidades. Al menos una persona resultó lesionada tras ser impactada por la caída de un árbol.
Las autoridades estatales y locales mantienen abierta la investigación para determinar todos los factores que contribuyeron al hundimiento de la embarcación.
El sistema de tormentas afectó amplias zonas del centro-norte y noreste de Estados Unidos. Estados como Wisconsin, Michigan, Illinois, Ohio, Pensilvania, Nueva York y Nueva Jersey registraron importantes daños a la infraestructura eléctrica y vial.
Durante las horas posteriores al paso de las tormentas, cerca de un millón de personas quedaron sin suministro eléctrico, mientras que para el mediodía del sábado aproximadamente 750 mil usuarios continuaban sin energía.
En la región de Nueva York y Nueva Jersey, las lluvias y los fuertes vientos provocaron la caída de miles de árboles, afectaciones al transporte ferroviario y cancelaciones de eventos públicos relacionados con el feriado del 4 de julio.
El calor extremo complicó aún más el fin de semana festivo
Además de las tormentas, gran parte del noreste estadounidense enfrentó una intensa ola de calor, con temperaturas que volvieron a superar los 37 grados Celsius en algunas regiones durante el sábado.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que la combinación de altas temperaturas y tormentas severas convirtió el fin de semana festivo en uno de los más complejos de los últimos años para millones de estadounidenses.
La tragedia ocurrida en Wisconsin ha reavivado las alertas sobre la rapidez con la que los fenómenos meteorológicos extremos pueden transformar actividades recreativas y celebraciones masivas en situaciones de emergencia, especialmente durante uno de los periodos vacacionales con mayor movilidad en Estados Unidos.