El paso del tifón Dolphin provocó una severa interrupción del transporte aéreo en el este de China, donde más de mil vuelos fueron cancelados y varias terminales modificaron sus operaciones ante los fuertes vientos, las lluvias torrenciales y el riesgo de inundaciones.
Las mayores afectaciones se registraron en Shanghái. Los aeropuertos internacionales de Pudong y Hongqiao cancelaron en conjunto 1,384 vuelos de llegada y salida, cifra equivalente a cerca del 60 por ciento de las operaciones programadas durante el domingo.
En Pudong fueron suspendidos 871 vuelos, mientras que Hongqiao reportó 513 cancelaciones. Algunas aeronaves que tenían como destino Shanghái fueron desviadas a ciudades como Hefei, Qingdao y Xi’an para evitar las zonas de mayor riesgo.
Aseguran aeronaves ante las fuertes ráfagas de viento
Las alteraciones también alcanzaron aeropuertos de Hangzhou, Ningbo, Wenzhou, Taizhou, Zhoushan, Yiwu y Fuzhou. Autoridades aeronáuticas estimaron que las condiciones meteorológicas podrían afectar las operaciones de aproximadamente 40 aeropuertos del país.
El Aeropuerto Internacional Xiaoshan de Hangzhou canceló 388 vuelos, principalmente durante la segunda mitad del domingo. Ante la intensidad prevista de los vientos, el personal utilizó cuerdas para sujetar al suelo más de 70 aeronaves estacionadas y evitar que fueran desplazadas o chocaran contra instalaciones aeroportuarias.
También fueron asegurados vehículos, remolques y equipos utilizados en las pistas, mientras se reforzaron las inspecciones en las plataformas y los sistemas de desagüe. Las terminales habilitaron provisiones, mantas y unidades de transporte para atender a los pasajeros afectados.
Varias aerolíneas implementaron cambios de fecha, modificaciones de ruta y reembolsos sin penalización para quienes tenían previsto viajar por las zonas alcanzadas por el tifón.
Dolphin toca tierra con vientos de 151 kilómetros por hora
El fenómeno ingresó a territorio continental cerca de Yuhuan, en la ciudad de Taizhou, provincia de Zhejiang, con vientos cercanos a los 151 kilómetros por hora.
Además de las cancelaciones aéreas, las autoridades suspendieron servicios ferroviarios, rutas marítimas, actividades turísticas, ferris y cruceros. Embarcaciones pesqueras regresaron a puerto y fueron paralizadas obras de construcción en diferentes sectores de la costa.
Más de un millón de habitantes fueron trasladados desde áreas expuestas a inundaciones, deslizamientos y marejadas. Solamente en Wenzhou se movilizó a más de 900 mil personas y se habilitaron alrededor de 1,500 refugios temporales.
Advierten por inundaciones y deslizamientos
Aunque Dolphin comenzó a debilitarse después de tocar tierra, sus bandas nubosas continuarán provocando lluvias intensas en Shanghái, Jiangsu, Zhejiang y otras provincias del este y centro de China.
Los pronósticos contemplan acumulaciones de entre 200 y 400 milímetros de lluvia en algunas regiones, lo que mantiene elevado el riesgo de inundaciones urbanas, desbordamientos de ríos, caída de árboles y deslizamientos en zonas montañosas.
Antes de alcanzar China, el tifón afectó el sur de Japón, donde dejó personas lesionadas y provocó interrupciones eléctricas en miles de inmuebles. Sus bandas exteriores también generaron lluvias y alteraciones aéreas en Taiwán, además de intensificar las precipitaciones monzónicas en Filipinas.
Las autoridades chinas mantienen los operativos de emergencia y recomendaron a los viajeros verificar el estado de sus vuelos antes de trasladarse a los aeropuertos, debido a que las operaciones serán restablecidas de manera gradual conforme mejoren las condiciones meteorológicas.