Las condiciones extremas de calor, sequía y fuertes vientos mantienen bajo presión a las autoridades de Utah, donde el incendio forestal Cottonwood continúa avanzando y ya se ha convertido en el mayor siniestro activo de Estados Unidos. El fuego se propagó rápidamente durante las últimas horas, obligando a nuevas evacuaciones y provocando afectaciones en comunidades del sur del estado.
De acuerdo con autoridades forestales, las ráfagas de viento de hasta 72 kilómetros por hora y los niveles de humedad extremadamente bajos dificultaron las labores de combate. Estas condiciones obligaron incluso a mantener en tierra a aviones cisterna y helicópteros utilizados para contener el avance de las llamas.
Incendio Cottonwood supera los 373 kilómetros cuadrados
El incendio Cottonwood rebasó los 373 kilómetros cuadrados de superficie afectada, expandiéndose por una región poco poblada del sur de Utah. Las llamas avanzaron principalmente por las copas de los árboles, una situación que complica significativamente los esfuerzos de control.
El Servicio Forestal de Estados Unidos informó que, aunque las condiciones meteorológicas podrían mostrar una ligera mejoría, persiste el riesgo de comportamiento extremo del fuego durante las tardes debido al incremento de temperaturas y la velocidad del viento.
Hasta el momento no se han reportado personas lesionadas ni fallecidas relacionadas con este incendio, según confirmó Jaclynn Swope, portavoz del equipo de respuesta.
Evacuaciones y daños en comunidades de Utah
El avance del fuego ha provocado evacuaciones en diversas zonas del estado. Además de afectar áreas rurales, el incendio causó daños importantes en la estación de esquí Eagle Point, ubicada en el condado de Beaver, y obligó al cierre de campamentos dentro del Bosque Nacional Fishlake.
En la comunidad de Marysvale, los habitantes reportaron una intensa caída de ceniza mientras una densa nube de humo reducía considerablemente la visibilidad. Las autoridades emitieron advertencias por mala calidad del aire para varias localidades cercanas.
El meteorólogo Jason Straub advirtió durante una reunión comunitaria que Utah enfrenta un escenario poco habitual.
"Estamos ante 48 horas completas de clima crítico que no hemos visto en Utah en los últimos cinco años".
Otros incendios forestales complican la situación
La emergencia no se limita al incendio Cottonwood. En otras regiones de Utah, los incendios Iron y Cherry también mantienen activas las operaciones de combate. Ambos siniestros se fusionaron durante la noche y abarcan conjuntamente alrededor de 236 kilómetros cuadrados.
Las autoridades informaron que estos incendios presentan aproximadamente un 38 por ciento de contención, aunque las condiciones climáticas continúan representando un desafío para las brigadas.
Las evacuaciones también alcanzaron comunidades cercanas a Eureka y áreas alrededor del embalse Vernon. Varias carreteras permanecen cerradas para garantizar la seguridad de residentes y equipos de emergencia.
Expertos en clima señalan que la combinación de altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes vientos está creando un entorno favorable para incendios forestales de gran intensidad en distintas zonas del oeste de Estados Unidos.
Autoridades refuerzan restricciones antes del 4 de julio
Ante la cercanía de las celebraciones del 4 de julio, las autoridades han comenzado a implementar medidas preventivas para reducir el riesgo de nuevos siniestros. El gobernador de Utah, Spencer Cox, estableció restricciones temporales para el uso de fuegos artificiales hasta el próximo 5 de julio.
El mandatario destacó que gran parte de los incendios registrados este año en el estado han sido provocados por actividades humanas. Por ello, insistió en extremar precauciones durante reuniones al aire libre y actividades recreativas.
A nivel nacional, casi 1.2 millones de hectáreas han resultado afectadas por incendios forestales desde el inicio del año, una cifra que supera el promedio registrado durante la última década y mantiene en alerta a numerosas regiones del oeste de EUA.