Escuchar música o reproducir videos a volumen elevado dentro de un autobús público tendrá consecuencias económicas en Singapur. Desde este miércoles, los pasajeros que generen molestias con sus dispositivos podrán recibir una multa de hasta 500 dólares singapurenses, equivalentes a aproximadamente 391 dólares estadounidenses.
La nueva regulación también contempla sanciones para quienes coloquen los pies sobre los asientos, tiren basura o consuman alimentos y bebidas durante los recorridos.
El objetivo de la medida es reducir los comportamientos que alteran la tranquilidad de los usuarios y establecer en los autobuses reglas similares a las que ya operan en la red de metro y trenes de la ciudad-Estado.
Multas más elevadas para conductas que pongan en riesgo a pasajeros
Las infracciones consideradas de mayor gravedad podrán alcanzar sanciones de 5 mil dólares singapurenses, alrededor de 3 mil 920 dólares estadounidenses.
En esta categoría se encuentran las acciones que provoquen obstrucciones, representen un peligro para otros pasajeros o causen daños y condiciones insalubres dentro de los autobuses, intercambiadores y terminales.
Las disposiciones incluyen los casos en los que una persona ensucie deliberadamente asientos, pisos o pasamanos. También se contempla cualquier conducta capaz de afectar la seguridad de quienes se encuentren en las unidades o instalaciones del transporte público.
Conductores podrán pedir a pasajeros que bajen del autobús
Los operadores de las unidades no estarán facultados para imponer directamente las multas, debido a que su principal responsabilidad será mantener la conducción segura del autobús.
Sin embargo, podrán solicitar a los pasajeros que detengan la conducta molesta y, en caso de que se nieguen, ordenarles que desciendan. Ante una situación grave también podrán pedir apoyo al centro de control o a la Policía.
Los inspectores de boletos, empleados autorizados de las empresas de transporte y trabajadores de las terminales podrán emitir avisos de infracción. Posteriormente, la Autoridad de Transporte Terrestre analizará cada caso para determinar la sanción correspondiente.
Aplicarán criterios especiales por condiciones de salud
Las autoridades indicaron que las nuevas reglas serán aplicadas con proporcionalidad y que se tomarán en cuenta los casos relacionados con personas que presenten alguna condición física o de salud mental.
Las sanciones también podrán incrementarse cuando exista reincidencia o cuando el comportamiento tenga un impacto mayor sobre otros usuarios.
La regulación forma parte de una estrategia iniciada con la instalación de avisos que piden a los pasajeros mantener bajos los niveles de ruido, utilizar solamente un asiento y evitar acciones que afecten la comodidad de los demás.
Singapur refuerza sus estrictas normas de convivencia
Singapur cuenta con uno de los sistemas de transporte público más modernos y vigilados del Sudeste Asiático. Sus estaciones, trenes y autobuses disponen de cámaras y mecanismos de supervisión destinados a mantener el orden y la seguridad.
El país es conocido por aplicar normas estrictas en los espacios públicos. La venta de goma de mascar permanece restringida desde 1992, mientras que conductas como tirar basura, fumar en sitios prohibidos o cometer actos de vandalismo pueden generar fuertes sanciones.
Con las nuevas disposiciones, el gobierno busca que los pasajeros mantengan un ambiente seguro, limpio y respetuoso, especialmente ante el aumento de molestias ocasionadas por música y videos reproducidos sin audífonos.