La capital iraní, Teherán, volvió a registrar explosiones durante la madrugada del sábado, en un nuevo episodio del conflicto armado que involucra a Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. Los estruendos también se reportaron en la ciudad de Isfahán, en el centro del país.
Explosiones en Teherán y ataques en Isfahán
De acuerdo con agencias iraníes como Nour y Fars, las detonaciones se escucharon principalmente en zonas del sur y oeste de Teherán, lo que generó alarma entre la población ante la continuidad de los ataques.
De forma paralela, se confirmó un ataque aéreo en Isfahán, una ciudad estratégica por su relevancia industrial y militar. Hasta el momento, las autoridades no han detallado el alcance de los daños ni el número de posibles víctimas derivadas de estos bombardeos.
Conflicto se mantiene activo desde febrero
Los enfrentamientos forman parte de una ofensiva que inició el pasado 28 de febrero, desde entonces, los ataques han sido constantes y han escalado en intensidad, impactando tanto infraestructura militar como puntos estratégicos en territorio iraní.
El Ejército de Israel informó recientemente sobre la eliminación de dos altos mandos de inteligencia, además del portavoz de la Guardia Revolucionaria, sumándose a la muerte de otras figuras clave del régimen en semanas anteriores.
Objetivos militares y escalada de ataques
Autoridades israelíes señalaron que durante el viernes se llevaron a cabo nuevas oleadas de bombardeos dirigidas a instalaciones militares y sitios utilizados para el lanzamiento de misiles, con el objetivo de debilitar la capacidad operativa de Irán.
Estos ataques se enmarcan en una estrategia más amplia que busca limitar el alcance militar iraní en la región.
Respuesta de Irán y tensión regional
En respuesta, la República Islámica ha intensificado sus acciones con ataques dirigidos hacia territorio israelí, así como contra objetivos militares estadounidenses y algunas infraestructuras energéticas ubicadas en países aliados de Washington en el Golfo Pérsico.
Esta dinámica ha elevado la tensión en la región, con el riesgo de una escalada mayor que involucre a más actores internacionales.
Cifras de víctimas siguen sin claridad
El gobierno iraní dejó de actualizar el número oficial de víctimas desde el pasado 5 de marzo, cuando reportó 1,230 personas fallecidas a causa del conflicto.
Sin embargo, la organización opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, estima que la cifra real podría ascender a más de 3,100 muertos, lo que reflejaría un impacto mucho mayor de la guerra en la población.
Escenario de incertidumbre
Con los ataques aún activos y sin señales claras de una desescalada, el conflicto continúa generando preocupación a nivel internacional, tanto por el número de víctimas como por sus posibles repercusiones geopolíticas en Medio Oriente.