Un video captado por las cámaras de videovigilancia del Museo del Louvre y difundido en exclusiva tres meses después del robo por algunas televisiones francesas muestra nítidamente cómo dos ladrones pudieron hacerse con ocho joyas de la corona francesa en menos de cuatro minutos, el 19 de octubre pasado.
La novedad de estas imágenes inéditas es que puede seguirse la operación completa de la ruptura de las urnas de seguridad con unas radiales, algo que ya había podido verse parcialmente en octubre en un video grabado por un turista presente en el Louvre el día del que la prensa calificó como "el robo del siglo".
El programa "Complément d'enquête" (Complemento de investigación) de France Télévisions y "Sept à Huit" (De siete a ocho) de TF1 obtuvieron en exclusiva las imágenes de las cámaras de seguridad del robo del Louvre, en la Galería Apolo.
El allanamiento de la sala se produjo el 19 de octubre alrededor de las 9:30 horas de la mañana, por un balcón que da al río Sena, a la vista de todo el mundo, y valiéndose de una camioneta con un montacargas, al estilo de las usadas en mudanzas.
Las cámaras de seguridad de la Galería Apolo captaron a los dos ladrones que entraron por la ventana del balcón del primer piso, mientras varios guardias de seguridad observaban la escena y se centraban en sacar a los visitantes de la sala.
En las imágenes se aprecia que el primer ladrón lleva un chaleco fluorescente y el segundo, un casco de motocicleta. Luego, una vez dentro de la sala, se dirigen hacia las vitrinas que albergan las joyas de la corona francesa.
Los hombres, provistos de amoladoras angulares, cortan y destruyen a puñetazos dos vitrinas en cuestión de 3 minutos y 52 segundos ante la mirada impotente de varios agentes de seguridad de la sala, que observan la escena sin saber visiblemente qué hacer más allá de que uno de ellos hace una llamada telefónica y otro agarra un poste metálico a modo de arma de defensa.
El primer ladrón se apodera de la diadema de la emperatriz Eugenia, mientras que el segundo arranca de su vitrina un ajuar perteneciente a las reinas María Amelia y Hortensia.
Ajenos a los vigilantes, a los que les dan la espalda, los ladrones se afanan por meter las joyas en bolsas y las cámaras les filman apresurándose a salir corriendo por la misma ventana que entraron, tras dejar caer algunas joyas por el suelo con las prisas.
Abajo les esperaban otros dos miembros del mismo comando que abandonaron el lugar en dos motos. Los cuatro fueron arrestados y encarcelados días más tarde, pero las joyas siguen en paradero desconocido.
Este robo del Louvre puso de manifiesto las deficiencias de seguridad del museo más visitado del mundo.
Un informe del Tribunal de Cuentas, publicado el 6 de noviembre pasado, consideró que el Louvre descuidó la seguridad del museo. Mientras que otro informe parlamentario cifró en solo "30 segundos" el tiempo que faltó para que la policía pudiese haber detenidos a los ladrones.
Además, desde el 15 de diciembre, una movilización de una parte de los aproximadamente 2.200 empleados del museo para exigir mejoras salariales y de las condiciones de trabajo ha obligado al Louvre a mantener sus puertas cerradas tres veces (incluido este lunes) y, en otras tres ocasiones, a abrir sólo parcialmente.
Aunque se han anunciado casi 140 nuevas contrataciones desde el inicio de la huelga, y está prevista una reunión en el Ministerio de Cultura el jueves próximo para negociar aumentos salariales, algunos líderes sindicales siguen siendo críticos con la directora del Louvre, Laurence des Cars, a la que califican de distante e inflexible.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, que planea dimitir pronto porque se postula para la alcaldía de París en las próximas elecciones de marzo, dijo el domingo que pronto se tomarán "decisiones importantes" sobre el Louvre.