En el marco de la cumbre de ministros de Exteriores del G7, el Gobierno de Francia ha puesto precio a la seguridad nuclear de Europa. Según informó el canciller francés, Jean-Noël Barrot, la restauración del sarcófago de la central nuclear de Chernobil requerirá una inversión de 500 millones de euros, tras los daños sufridos por el impacto de un dron ruso el año pasado.
Un desafío para la seguridad global
El sarcófago, una joya de la ingeniería diseñada para contener el polvo radiactivo del fatídico reactor 4 (siniestrado en 1986), se ha convertido en el nuevo símbolo de las tensiones en el conflicto ucraniano. Barrot calificó de inaceptable que "por culpa de un solo dron ruso" se ponga en riesgo una infraestructura de esta magnitud.
"El G7 debe jugar un papel de catalizador para recaudar fondos, asociado con el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD)", afirmó el ministro desde la abadía de Vaux de Cernay.

