En el marco de la cumbre de ministros de Exteriores del G7, el Gobierno de Francia ha puesto precio a la seguridad nuclear de Europa. Según informó el canciller francés, Jean-Noël Barrot, la restauración del sarcófago de la central nuclear de Chernobil requerirá una inversión de 500 millones de euros, tras los daños sufridos por el impacto de un dron ruso el año pasado.
Un desafío para la seguridad global
El sarcófago, una joya de la ingeniería diseñada para contener el polvo radiactivo del fatídico reactor 4 (siniestrado en 1986), se ha convertido en el nuevo símbolo de las tensiones en el conflicto ucraniano. Barrot calificó de inaceptable que "por culpa de un solo dron ruso" se ponga en riesgo una infraestructura de esta magnitud.
"El G7 debe jugar un papel de catalizador para recaudar fondos, asociado con el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD)", afirmó el ministro desde la abadía de Vaux de Cernay.

El estado del conflicto y las bajas rusas
Durante la jornada, el diplomático francés no solo se limitó a la crisis nuclear, sino que lanzó duras críticas contra la estrategia militar del Kremlin. Barrot destacó la resistencia ucraniana frente a un ejército que, según sus cifras, ha sufrido más de un millón de bajas desde el inicio de la invasión en 2022.
Mercenarios: Barrot denunció que el frente ruso está ahora compuesto mayoritariamente por mercenarios internacionales ante el desgaste de su ejército regular.
Resiliencia ucraniana: Pese a los ataques a la infraestructura energética y un invierno devastador, el ministro aseguró que "Ucrania no está retrocediendo".

Optimismo frente al veto húngaro
Respecto a la parálisis financiera en la Unión Europea, el ministro restó importancia al bloqueo del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, sobre el préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Kiev. Para París, la liberación de estos fondos es una certeza histórica: "La cuestión no es si se desbloquearán, sino cuándo será", sentenció.
Hacia la cumbre de Evian
Esta reunión de cancilleres sirve como antesala para la cumbre de líderes del G7 que se celebrará en junio en Evian. Se espera que en las próximas horas se integre a las mesas de trabajo el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, para terminar de definir la hoja de ruta en el apoyo militar y la reconstrucción nuclear de la región.