El gobierno de India prepara una misión para recuperar el cuerpo de un alpinista conocido durante casi 30 años como “Green Boots”, ubicado en la llamada “zona de la muerte” del Monte Everest, luego de que pruebas y documentos oficiales confirmaran que se trata de un soldado indio.
De acuerdo con información consultada por medios internacionales, la identidad del cadáver fue atribuida a Dorje Morup, integrante de una expedición de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana que intentó ascender la montaña en 1996.
Una identidad confirmada tras décadas de incertidumbre
Durante años, el cuerpo fue asociado al nombre de Tsewang Paljor, pero recientes verificaciones y pruebas de ADN habrían permitido establecer su identidad real, según documentos oficiales del gobierno indio.

El hallazgo reabre el debate sobre los cuerpos que permanecen en el Everest, donde se estima que más de 300 personas han muerto desde el inicio de las expediciones modernas y muchos restos aún permanecen en la montaña.
Una operación en condiciones extremas
Las autoridades indias planean una misión entre junio y octubre para trasladar el cuerpo desde aproximadamente 8,500 metros de altitud hasta Nueva Delhi.
El operativo requerirá equipos especializados y al menos seis sherpas con experiencia en cumbres del Everest, debido a las condiciones extremas de la llamada “zona de la muerte”, donde las bajas temperaturas y la falta de oxígeno dificultan cualquier operación.

La empresa encargada estima que la recuperación podría tardar alrededor de 40 días y advierte que las condiciones del monzón podrían complicar el proceso.
“Green Boots” se convirtió en un punto de referencia para escaladores debido a sus botas de color verde y su ubicación en una cueva de piedra caliza en la ruta noreste del Everest.
Con el paso de los años, el cambio climático ha provocado el retroceso del hielo, haciendo visibles varios cuerpos que permanecían ocultos en la montaña, lo que ha reabierto el debate sobre la recuperación de restos humanos en la zona.