El papa León XIV sostuvo una reunión privada en el Ciudad del Vaticano con representantes de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), quienes advirtieron sobre un incremento mundial del ocultismo, el esoterismo y el satanismo.
El encuentro, realizado el pasado 13 de marzo, fue dado a conocer días después a través de reportes de medios especializados.
Durante la reunión, los sacerdotes presentaron un informe en el que señalaron una creciente prevalencia de fenómenos relacionados con prácticas ocultistas, así como sus posibles consecuencias espirituales.
De acuerdo con la AIE, este escenario estaría generando un aumento en la demanda de atención por parte de fieles que buscan apoyo ante lo que consideran afectaciones de tipo espiritual.
Uno de los principales planteamientos de la delegación fue la necesidad de que cada diócesis del mundo cuente con al menos un exorcista debidamente formado.
El vicepresidente de la organización, Francesco Bamonte, advirtió que la falta de atención especializada puede llevar a las personas a recurrir a alternativas inadecuadas.
“Ignorar estas preocupaciones deja a muchos fieles sin una respuesta adecuada al grave sufrimiento espiritual”, señaló tras el encuentro.
Un ministerio “delicado pero necesario”
El pontífice reiteró la importancia del trabajo de los exorcistas dentro de la Iglesia, al que calificó como un ministerio “delicado” pero “sumamente necesario”.
Asimismo, exhortó a los sacerdotes a desempeñar esta labor como una tarea de acompañamiento, enfocada en la oración y en brindar consuelo a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento espiritual.
Como parte de la audiencia, los exorcistas entregaron al Papa un ejemplar del libro Guía para el Ministerio del Exorcismo, así como una imagen de San Miguel Arcángel procedente del santuario de Monte Sant’Angelo.
La Asociación Internacional de Exorcistas, con sede en Roma, ha ganado visibilidad en años recientes, incluso inspirando producciones como The Pope's Exorcist, protagonizada por Russell Crowe.