Egipto, Catar y Turquía responsabilizaron a Israel de obstaculizar los esfuerzos para terminar con el conflicto en la Franja de Gaza, después de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu rechazara la hoja de ruta promovida por el presidente estadounidense Donald Trump.
Los tres países, que participan junto con Estados Unidos en las negociaciones, emitieron un pronunciamiento respaldado por Jordania, Arabia Saudita, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia.
Los ocho gobiernos consideraron que la postura israelí pone en riesgo la aplicación del plan y debilita las gestiones internacionales encaminadas a alcanzar una solución duradera en Gaza y el resto de los territorios palestinos.
Israel rechaza hoja de ruta de 15 puntos
La declaración se produjo una semana después de que Netanyahu rechazara el plan de 15 puntos presentado por Trump y difundido por la Junta de Paz para avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego.
El proyecto, respaldado por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, propone un proceso gradual para desmilitarizar Gaza, retirar a las fuerzas israelíes y establecer una nueva estructura civil de gobierno.
Los países firmantes calificaron la negativa de Israel como un rechazo directo al Acuerdo de Paz Global y advirtieron que la decisión podría hacer fracasar los esfuerzos para terminar con la guerra.
También cuestionaron la oposición del Gobierno israelí a la creación de un Estado palestino y señalaron que esa posición dificulta alcanzar una solución política justa y permanente.
Plan contempla desarme, retirada y reconstrucción
La hoja de ruta plantea que el desarme de Hamás y otras facciones palestinas se lleve a cabo de manera paralela a la retirada progresiva de las fuerzas israelíes.
El proyecto también incluye el despliegue de una fuerza internacional de estabilización, la transferencia del gobierno de Gaza a un Comité Nacional para la Administración del territorio y el inicio de un programa de reconstrucción.
Sin embargo, Netanyahu sostiene que el Ejército israelí no abandonará la Franja hasta que Hamás entregue completamente sus armas.
El primer ministro reiteró el pasado 9 de agosto que, mientras permanezca en el cargo, no permitirá la creación de un Estado palestino en Gaza ni en Cisjordania.
Esta diferencia sobre el orden en que deben producirse el desarme y la retirada militar se mantiene como uno de los principales obstáculos para avanzar hacia la siguiente etapa del acuerdo.
Piden a Estados Unidos garantizar el cumplimiento
Egipto, Catar, Turquía y los otros cinco países solicitaron a Estados Unidos conservar un papel activo en las negociaciones y ejercer su influencia para garantizar que Israel cumpla los compromisos asumidos.
Los firmantes defendieron la aplicación plena e inmediata del plan como una medida necesaria para responder a la crisis humanitaria en Gaza y rechazaron cualquier intento de impedir la conformación de un Estado palestino.
También exhortaron a la Junta de Paz a mantener sus trabajos y pidieron a las partes involucradas respaldar la hoja de ruta para evitar que el proceso quede nuevamente paralizado.
El pronunciamiento coincidió con una visita no anunciada de Jared Kushner a Egipto. El asesor y yerno de Trump se reunió con el presidente Abdelfatah al Sisi como parte de los esfuerzos para destrabar las negociaciones.
Kushner también participó en contactos con representantes de los países mediadores y dirigentes de Hamás para discutir la aplicación del plan, particularmente el desarme del grupo y la futura administración de Gaza.
Las gestiones diplomáticas continuarán mientras persisten los desacuerdos con Israel y aumenta la preocupación internacional por las consecuencias humanitarias de prolongar el estancamiento.