Israel ordenó la evacuación de 53 pueblos y ciudades del sur del Líbano durante la madrugada de este lunes, ante la posibilidad de nuevos ataques contra el grupo chií Hizbulá. La medida fue anunciada por las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) tras el lanzamiento de proyectiles contra el norte del país, en medio de una escalada regional de tensiones derivada del reciente bombardeo contra Irán.
La advertencia fue difundida en redes sociales por la portavoz militar para medios árabes, Ella Waweya, quien pidió a la población abandonar de inmediato las zonas habitadas cercanas a posiciones del grupo armado.
Ejército israelí advierte riesgo para civiles en el sur del Líbano
En su mensaje, Waweya señaló que las acciones de Hizbulá obligaron a Israel a responder militarmente, aunque afirmó que el objetivo de la advertencia es evitar víctimas civiles.
"Las actividades de Hizbulá están forzando a las FDI a responder. Las FDI no quieren hacerles daño. Por su seguridad, deben evacuar sus casas inmediatamente y alejarse de los puntos poblados al menos 1.000 metros hacia áreas abiertas".
La portavoz también alertó que cualquier persona que permanezca cerca de instalaciones, operativos o armamento del grupo chií corre peligro.
"Cualquier persona que esté cerca de operativos, instalaciones y armas de Hezbolá está poniendo su vida en riesgo".
Ataque contra Haifa intensifica tensión en la región
Horas antes de la advertencia, Hizbulá lanzó proyectiles contra la ciudad israelí de Haifa. El grupo libanés señaló que el ataque fue en represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, ocurrida tras bombardeos realizados por Israel y Estados Unidos el sábado.
La ofensiva ha incrementado la tensión regional entre aliados de Irán e Israel, con intercambios de ataques que elevan el riesgo de un conflicto más amplio en Medio Oriente.
Bombardeos israelíes alcanzan Beirut y el sur del Líbano
Como respuesta al ataque, Israel lanzó bombardeos contra suburbios del sur de Beirut y varias zonas del sur del Líbano. Las autoridades israelíes indicaron que los objetivos eran "líderes terroristas de Hizbulá" y posiciones vinculadas con el grupo.
Tras los ataques, distintas zonas del sur libanés y barrios del sur de la capital registraron durante la madrugada una oleada de desplazamientos de población que buscaba alejarse de los posibles objetivos militares.