El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, lanzó este sábado un mensaje de tranquilidad a los habitantes de Tenerife ante la inminente llegada del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus.
Con recuerdos aún sensibles por la pandemia de 2020, residentes de la isla expresaron preocupación por el atraque del barco, previsto para la madrugada del domingo.

Sin embargo, Tedros fue enfático al asegurar que la situación no representa un escenario comparable al COVID-19.
“Esto no es otro COVID”, afirmó, subrayando que el riesgo para la salud pública en Canarias y a nivel global sigue siendo bajo.
Tres muertos y varios contagios confirmados
El brote a bordo del crucero, de bandera neerlandesa y operado por Oceanwide, ha dejado hasta ahora tres fallecidos y al menos cinco pasajeros infectados que ya abandonaron la embarcación.
El hantavirus, generalmente transmitido por contacto con excrementos de roedores contaminados, rara vez se propaga entre personas.
No obstante, la cepa andina detectada en este caso sí puede presentar transmisión humana en situaciones excepcionales.

Pese a ello, la OMS, autoridades españolas y la naviera confirmaron que actualmente ninguna persona a bordo presenta síntomas activos.
España desplegó un amplio operativo sanitario y de seguridad encabezado por la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Los pasajeros serán sometidos a controles médicos antes de desembarcar y solo podrán abandonar el barco si cuentan con vuelos de salida ya preparados desde Tenerife.

Además, únicamente se les permitirá portar artículos esenciales, documentación y equipaje de mano limitado, mientras que pasajeros españoles serán trasladados a cuarentena médica.
Parte de la tripulación permanecerá a bordo junto con el cuerpo de un pasajero fallecido, mientras el buque continuará posteriormente hacia Holanda para ser desinfectado.
Evacuación internacional y alerta europea
Estados Unidos y Reino Unido ya preparan vuelos especiales para repatriar a sus ciudadanos, mientras España activó el mecanismo de protección civil de la Unión Europea para disponer de un avión médico especializado en caso de emergencia.

Holanda, como país de bandera del crucero, coordina además la eventual cuarentena y repatriación de pasajeros de distintas nacionalidades.
Las autoridades sanitarias de múltiples países trabajan contrarreloj para localizar a decenas de pasajeros que desembarcaron antes de detectarse oficialmente el brote.