Nueva York prohibió por ley la cooperación entre las fuerzas policiales locales y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en casos migratorios de carácter civil, una medida que busca evitar que los agentes estatales sean utilizados para cumplir con las metas de deportación del Gobierno de Donald Trump.
La gobernadora demócrata Kathy Hochul informó que la legislación, denominada 'Policía local, crímenes locales', entró en vigor este martes en todo el estado.
Con esta norma, ICE no podrá recurrir a los cuerpos de policía locales para ejecutar acciones relacionadas con infracciones migratorias civiles. La cooperación quedará limitada a situaciones en las que se haya cometido un delito real.
Hochul defendió la medida al señalar que las policías locales deben concentrarse en combatir delitos y atender a las comunidades, en lugar de participar en operativos migratorios federales.
El jefe de Policía de Albany, Brendan Cox, respaldó la legislación y advirtió que involucrar a los agentes locales en acciones migratorias puede afectar la relación entre las autoridades y la población.
El funcionario aseguró que cuando los residentes tienen temor de acudir a la policía por su situación migratoria, las víctimas pueden dejar de denunciar y los testigos pueden negarse a colaborar, lo que termina afectando la seguridad de toda la comunidad.
Cox afirmó que, desde que comenzó su carrera policial en 1994, el departamento de Albany nunca se había dedicado a investigar casos migratorios civiles.
¿Qué pasa con los acuerdos 287(g)?
La nueva legislación también pone bajo la lupa los acuerdos de cooperación conocidos como 287(g), mediante los cuales autoridades locales pueden colaborar con funcionarios federales en determinadas funciones migratorias.
Hochul señaló que la ley ha prevalecido ante demandas presentadas en tribunales y aseguró que 60 de los 62 condados de Nueva York ya cumplen en la práctica con sus disposiciones.
Entre las excepciones se encuentra el condado de Nassau, donde las autoridades locales mantienen una postura distinta frente a la política migratoria estatal.
La zona cuenta con un importante número de votantes republicanos y su líder político, Bruce Blakeman, busca competir por la gubernatura de Nueva York en las próximas elecciones. Blakeman ya recibió el respaldo del presidente Donald Trump.
La gobernadora Hochul, por su parte, desafió a los gobiernos locales que pretendan impugnar la nueva legislación y defendió que las policías estatales deben enfocarse en atender delitos y proteger a sus comunidades.