El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari murió tras ser golpeado por un crucifijo que se desprendió de una pared mientras celebraba una misa en Guayaquil, Ecuador.
El accidente ocurrió la noche del sábado 17 de octubre y quedó registrado en la transmisión en directo de la ceremonia por redes sociales.
El religioso era párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en el centro-sur de la ciudad. La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó su fallecimiento mediante un comunicado firmado por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera.
Feligreses intentaron auxiliarlo durante la ceremonia
Sánchez Molinari se encontraba frente al altar cuando la cruz de madera con la figura de Jesús crucificado, instalada en la pared detrás de él, cayó hacia adelante y lo golpeó en la cabeza.
Varias asistentes se acercaron de inmediato para ayudarlo. En la grabación se escuchan peticiones para que alguien llamara a una ambulancia, mientras la transmisión continuaba.
Catholic priest Patricio Alfredo Sánchez Molinari was killed when a crucifix fell on him during a service in Ecuador. Congregants tried to help, but he died from his injuries. https://t.co/YSMjRevdhh
— Just Event Online Publication (@justeventsonlin) October 18, 2026
El comunicado de la arquidiócesis no precisó si el sacerdote falleció en el templo o después de recibir atención médica. Tampoco explicó qué provocó el desprendimiento del crucifijo ni informó sobre las condiciones de sujeción de la estructura.
Comunidad católica despide al párroco del Perpetuo Socorro
La noticia y las imágenes del accidente se difundieron durante este domingo. Parroquias y centros educativos católicos expresaron sus condolencias a los familiares, amigos y miembros de la comunidad religiosa.
Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, una comunidad misionera fundada en 1732. Además de su labor al frente del Perpetuo Socorro, había servido durante varios años como párroco en Vinces, donde también fue recordado por su trabajo pastoral.
La Arquidiócesis de Guayaquil manifestó su solidaridad con la familia redentorista y los allegados del sacerdote. Hasta los reportes disponibles, las autoridades locales no habían emitido una explicación pública sobre las circunstancias del accidente.
