Noël Godin, el belga que se hizo famoso por sus pastelazos en plena cara a celebridades de la talla del empresario y filántropo estadounidense Bill Gates o la escritora francesa Marguerite Duras, falleció este lunes a los 80 años.
Nacido en Lieja (sudeste de Bélgica) el 13 de septiembre de 1945, Godin fue un activista y humorista de inspiración anarquista, y convirtió sus ataques con pasteles en verdaderos "atentados pasteleros", según los llamaron los medios belgas.
Conocido como "Georges Le Gloupier", puso en su punto de mira a decenas de personalidades. Su primera "víctima", en diciembre de 1969 en Lovaina (Bélgica), fue Marguerite Duras.
Entre sus objetivos preferidos, a los que llamaba "pomposos cretinos", figuró el filósofo y escritor francés Bernard-Henry Lévy, que recibió pastelazos en múltiples ocasiones entre 1985 y 2015.
Según sus propias palabras, el pastelazo del que se sentía más orgulloso fue el que le propinó a Bill Gates en Bruselas en 1998. La acción, que tuvo una repercusión sin precedentes, impulsó la creación de numerosas brigadas de lanzadores de pasteles por todo el mundo, que Godin llegó a calificar de "Internacional pastelera".
Muere a los 81 años Noël Godin, el famoso ENTARTADOR de Bruselas , que encremó a una serie de personajes que él consideraba insoportables pomposos como Bill Gates, Jean-Luc Godard o Bernard-Henry Lévy, al que entartó nada menos que ocho veces pic.twitter.com/FtGiRzGpv6
— Materlín (@Maeterlinck) August 24, 2026
Otras "víctimas", atacadas directamente por él o por alguno de sus "comandos", fueron los directores de cine Marco Ferreri y Jean-Luc Godard, el periodista y escritor Patrick Poivre d'Arvor, el bailarín y coreógrafo Maurice Béjart o el cantante Patrick Bruel.
Disparition de Noël Godin, dit l'Entarteur, à 80 ans
— Destination Ciné (@destinationcine) August 24, 2026
Il avait entartré de nombreuses personnalités dont Jean-Luc Godard au Palais des Festivals à Cannes en 1985 pic.twitter.com/I7QIlhpAIQ
Muy pocos de los afectados le denunciaron y solo el político y ensayista francés Jean-Pierre Chevènement fue a los tribunales y obtuvo una indemnización por daños y perjuicios.