Mientras la administración del presidente Donald Trump incrementa la presión política, económica y judicial contra Cuba, el principal comandante militar de Estados Unidos para América Latina sostuvo un inusual encuentro con altos mandos de las Fuerzas Armadas cubanas en las inmediaciones de la Base Naval de Guantánamo.
El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, se reunió este viernes con una delegación encabezada por el general cubano Roberto Legrá Sotolongo, uno de los principales líderes militares de la isla. El encuentro fue descrito por autoridades estadounidenses como un intercambio breve enfocado en asuntos de seguridad operativa.
La reunión se produce en uno de los momentos de mayor tensión entre Washington y La Habana durante los últimos años, marcado por nuevas sanciones, acusaciones judiciales contra dirigentes cubanos y advertencias de funcionarios estadounidenses sobre la situación en la isla.
Un diálogo militar en medio de la confrontación política
De acuerdo con el Comando Sur, Donovan también realizó una evaluación de seguridad en la Base Naval de Guantánamo, donde revisó aspectos relacionados con la protección de las instalaciones, la seguridad del personal militar y sus familias, así como la preparación operativa de la guarnición estadounidense.
El encuentro adquiere relevancia porque se trata de uno de los contactos militares de más alto nivel entre ambos países en los últimos años, pese a que las relaciones bilaterales atraviesan una etapa de creciente confrontación.
Estados Unidos mantiene la base de Guantánamo desde hace más de un siglo, una instalación que continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambos gobiernos.
Trump endurece la presión sobre La Habana
La reunión ocurrió mientras la administración Trump continúa ampliando las medidas contra el gobierno cubano.
Durante los últimos meses, Washington ha impuesto nuevas sanciones contra funcionarios civiles y militares de la isla, ha reforzado restricciones energéticas que afectan el suministro de combustible y promovido acciones judiciales contra figuras históricas del régimen cubano.
Además, la Casa Blanca ha mantenido presencia militar en el Caribe y recientemente el Pentágono anunció el relevo de la unidad desplegada en la región por una nueva fuerza integrada por aproximadamente 1,300 marineros e infantes de Marina.
Las acciones forman parte de una estrategia más amplia impulsada por Trump para aumentar la influencia estadounidense en América Latina y presionar a gobiernos considerados adversarios de Washington.
Cuba advierte sobre riesgo de una escalada
Las autoridades cubanas han expresado en semanas recientes su preocupación por lo que consideran un incremento en la retórica y las acciones de presión provenientes de Estados Unidos.
Funcionarios de la isla han advertido que el endurecimiento de las sanciones, sumado a declaraciones de altos funcionarios estadounidenses, ha elevado la percepción de riesgo sobre una posible escalada en las tensiones bilaterales.
En marzo, el propio Donovan compareció ante el Senado estadounidense para asegurar que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no se encontraban preparando una invasión contra Cuba, aunque reconoció que existen planes para proteger la base de Guantánamo, la embajada estadounidense en La Habana y responder a eventuales crisis migratorias.