Miles de personas salieron a las calles en distintas ciudades de Israel para manifestarse contra la continuación de la guerra en la región, en un contexto marcado por bombardeos en el sur del Líbano y tensiones con Irán. Las protestas reflejan el descontento de una parte de la población ante el impacto del conflicto en la vida cotidiana.
De acuerdo con la organización pacifista Standing Together, alrededor de 5,000 manifestantes se concentraron en Tel Aviv, mientras que cientos más participaron en movilizaciones en otras ciudades del país.
¿Dónde se realizaron las protestas contra la guerra?
Las movilizaciones se llevaron a cabo en al menos 16 puntos de Israel, incluyendo Tel Aviv, Jerusalén y Haifa. En la plaza Habima de Tel Aviv se registró la mayor concentración, donde los asistentes expresaron su rechazo a la ofensiva militar y a la continuidad del conflicto.
En Jerusalén, decenas de personas portaron pancartas con mensajes críticos hacia el gobierno, mientras que en Haifa se observaron consignas en árabe y hebreo, reflejando la diversidad de los participantes en las protestas.
¿Qué exigieron los manifestantes?
Durante el acto principal, el codirector de Standing Together, Alon Lee Green, cuestionó el rumbo de la guerra y sus consecuencias. Señaló que la población ha enfrentado semanas de incertidumbre, refugios, cierre de negocios y pérdidas humanas.

“Nuestra protesta es contra un Gobierno de muerte que está incendiando toda la región”.
En el mismo evento, la socióloga Yael Berda afirmó que el conflicto no debió iniciar y que la seguridad no se alcanzará mediante la violencia, sino a través de acuerdos y condiciones de igualdad.
“La seguridad no vendrá de la guerra, los asesinatos o la ocupación, la seguridad sólo puede germinar de la paz”.
Las movilizaciones coinciden con negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un alto el fuego duradero, en medio de una tregua temporal de dos semanas. Sin embargo, el conflicto se mantiene activo en otros frentes.
Israel ha continuado con bombardeos en el sur del Líbano, mientras que el grupo Hizbulá ha respondido con ataques hacia el norte del territorio israelí, lo que mantiene la tensión en la región.
Los manifestantes han señalado que el costo de la guerra ha recaído en la población civil, tanto dentro de Israel como en otros países involucrados. La afectación incluye interrupciones en la vida diaria, pérdidas económicas y consecuencias humanas.