En el marco de su primera visita oficial a Uruguay como parte de su gira por Latinoamérica, la cual también incluirá a Argentina y Perú, el papa León XIV hizo este viernes un llamamiento global a los obispos de todo el mundo para que promuevan jornadas de oración y ayuno orientadas a incrementar las vocaciones sacerdotales y a la vida consagrada.
El sumo pontífice formuló esta petición durante su encuentro con el clero local en la catedral metropolitana de Montevideo, tras una intensa jornada inicial en el país sudamericano.
Un cálido recibimiento
La llegada del papa a la catedral estuvo precedida por un recorrido a bordo de un carrito de golf por las estrechas calles de la ciudad vieja. A su paso, miles de personas lo aclamaron con entusiasmo, momento en el que el pontífice realizó una parada especial para recibir las llaves de la ciudad de manos de las autoridades locales.

La Iglesia en un entorno ultra laico
Tras presidir el rezo de las vísperas ante obispos, sacerdotes y religiosos, León XIV dirigió un discurso en el que reconoció los desafíos de evangelizar en un contexto altamente laico.
Recordó que en Uruguay, donde la Constitución de 1918 estableció la separación formal entre la Iglesia y el Estado, el porcentaje de católicos se sitúa actualmente en el 36 %, mientras que un 29 % de la población se define como agnóstico o ateo, tratándose del país con menor porcentaje de católicos en la región.
No obstante, destacó que precisamente en este entorno "donde muchos de nuestros contemporáneos apenas conocen a Jesucristo y tantos jóvenes han crecido lejos de la vida de la Iglesia, ese testimonio tiene una fuerza particular". Asimismo, reconoció y agradeció la labor constante del clero uruguayo junto a los sectores más vulnerables de la sociedad:
"Sus ojos han visto crecer a generaciones enteras y han descubierto lágrimas que pasaban inadvertidas. Sus oídos han acogido confidencias difíciles de pronunciar".
El ejemplo uruguayo como inspiración global
El Papa señaló un punto de inflexión reciente en la vida eclesiástica uruguaya, recordando que en 2024 el seminario interdiocesano no recibió nuevos candidatos, una situación que impulsó a los fieles locales a organizarse en cadenas de oración y ayuno.

Ante los frutos de aquella iniciativa —con la incorporación de varios jóvenes al seminario y a la vida consagrada presentes en el acto—, León XIV instó a replicar esta experiencia a escala internacional:
"Desde esta Catedral de Montevideo, invito a mis hermanos obispos de todo el mundo a promover en sus diócesis jornadas de oración y ayuno por el aumento de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Que las parroquias, las familias y las comunidades religiosas se unan en esta súplica".
Con este mensaje, el pontífice cerró su primer día de actividades en tierras charrúas, marcando el inicio de una gira latinoamericana que continuará en los próximos días hacia Argentina y Perú.