El papa León XIV presidió este domingo una solemne ceremonia en la Basílica de San Pedro, donde ordenó a ocho nuevos sacerdotes de la diócesis de Roma y los exhortó a construir una Iglesia de “puertas abiertas” y cercana a la sociedad.
Durante la homilía, el pontífice animó a los nuevos presbíteros a ser “un canal y no un filtro”, insistiendo en la importancia de acoger a todos sin restricciones.
“Hoy más que nunca, mantengan la puerta abierta. Dejen entrar y estén listos para salir”, expresó, al tiempo que subrayó la necesidad de una Iglesia que acompañe a las personas en su vida cotidiana.
Ordenación con presencia internacional
El grupo de sacerdotes ordenados está integrado por seis italianos, un camerunés y un colombiano, además de otros dos religiosos, entre ellos el mexicano Armando Roa Núñez, perteneciente a la diócesis de Miao, en India.
Durante el rito, encabezado por el cardenal vicario Baldo Reina, se confirmó la idoneidad de los candidatos antes de proceder con la ordenación.
El papa también pidió a los nuevos sacerdotes ser promotores de paz en un contexto global marcado por tensiones sociales.
Advirtió que el miedo y la búsqueda de seguridad pueden generar actitudes agresivas y divisiones, por lo que llamó a evitar la exclusión y a fomentar el encuentro.
Asimismo, reflexionó sobre el valor del celibato, señalando que, al igual que el amor en el matrimonio, requiere cuidado constante para madurar y dar frutos.
El rito incluyó momentos tradicionales como la letanía de los santos, la postración de los ordenandos y la unción de las manos con el santo crisma.
Al finalizar, el pontífice entregó la comunión a los nuevos sacerdotes y compartió con cada uno el saludo de la paz.
“Salgan y encuéntrense con la cultura, con la gente, con la vida”, concluyó el obispo de Roma, marcando el tono pastoral de su mensaje.