Las tensiones en la península de Corea han escalado un peldaño más tras una nueva demostración de fuerza del régimen de Pyongyang. El líder norcoreano, Kim Jong Un, exigió ampliar de manera acelerada el desarrollo de tecnología de drones militares y presenció pruebas de armamento avanzado, informaron este viernes los medios estatales, apenas un día después de que el ejército surcoreano detectara el lanzamiento de una decena de misiles balísticos.
Apuesta total por la guerra de drones
Según reportó la Agencia Central de Noticias de Corea (ACNC), Kim visitó el jueves una exposición que exhibía los últimos avances del país en aeronáutica no tripulada, incluyendo diversos modelos de drones de ataque.
Durante su intervención, el mandatario subrayó la imperiosa necesidad de alcanzar “la superioridad absoluta en el sector de drones”, al tiempo que anunció medidas estratégicas para robustecer de forma vertiginosa la capacidad de estas plataformas aéreas.
Para conmemorar la exposición, el ejército norcoreano llevó a cabo lanzamientos de prueba de múltiples sistemas, entre ellos varios tipos de drones, misiles y proyectiles disparados desde lanzacohetes múltiples ultraprecisos de calibre 600 mm. Fotografías difundidas por la ACNC mostraron a Kim observando los lanzamientos junto a su hija adolescente, quien —según estimaciones de la inteligencia surcoreana— se perfila como su inminente heredera.
Misiles y tensión en la frontera
Esta exhibición armamentística se produce tras el informe del ejército de Corea del Sur sobre el lanzamiento de alrededor de 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar, marcando los primeros disparos de este tipo en 17 días por parte de Pyongyang.
La situación geopolítica en la frontera intercoreana atraviesa uno de sus momentos más delicados. El malestar se intensificó tras las recientes explosiones de minas terrestres que dejaron tres soldados surcoreanos heridos. Mientras Seúl acusa al Norte de sembrar los explosivos al sur de la línea de demarcación militar y exige una disculpa, Pyongyang niega categóricamente su autoría y ha amenazado con responder a cualquier provocación, incluyendo la reactivación de altavoces de propaganda fronteriza.
Sombra electoral y presión a Washington
Analistas internacionales apuntan que la reciente intensificación de pruebas militares por parte del régimen norcoreano busca ganar influencia geopolítica de cara a un eventual acercamiento con Estados Unidos.
Las conversaciones bilaterales se mantienen congeladas desde el colapso de las cumbres diplomáticas con la administración de Donald Trump en 2019. Sin embargo, ante las recientes expresiones del mandatario estadounidense sobre su deseo de restablecer el diálogo con Kim, Pyongyang parece haber optado por la clásica estrategia de aumentar la presión en el tablero militar antes de sentarse a negociar.