Un juez federal en Texas ordenó la liberación del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos, de cinco años, y de su padre, quienes permanecían detenidos en un centro de inmigración desde el pasado 20 de enero, tras ser trasladados desde Minnesota.
El juez Fred Biery determinó que ambos deberán ser liberados antes del martes del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dille.
En su resolución, el magistrado afirmó que el caso tiene su origen en una política gubernamental de cuotas de deportación mal concebidas, incluso a costa de traumatizar a niños.
Detención que causó indignación
Liam y su padre fueron detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando regresaban del colegio.
La imagen del menor con un gorro de conejo y una mochila de Spider-Man, acompañado por un agente federal enmascarado, generó indignación nacional y protestas en distintos puntos del país.
El caso se dio en el contexto de operativos intensivos de ICE en Minnesota, donde al menos cuatro menores fueron detenidos en escuelas del distrito de Columbia Heights.
Estas acciones, impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, han sido señaladas por organizaciones civiles debido a sus consecuencias humanas.
Visita de congresistas
Esta semana, un grupo de congresistas, entre ellos Joaquín Castro, visitó el centro de detención para evaluar las condiciones y se reunió con el padre de Liam.
Durante el encuentro, el hombre expresó su preocupación por el estado emocional de su hijo, señalando que “no ha sido el mismo” desde su detención.
La defensa legal de la familia Ramos informó que ambos se encuentran en proceso de solicitud de asilo, aunque autoridades migratorias aseguran que el permiso expiró en abril pasado.
Los abogados denunciaron condiciones precarias en el centro: agua no potable, alimentos contaminados, falta de educación para los menores y tratos humillantes por parte del personal.
La corte también bloqueó la deportación del padre, mientras continúan las revisiones legales del caso.