Las autoridades de Japón ordenaron la evacuación preventiva de cerca de 41 mil personas ante las fuertes lluvias que afectan amplias zonas del país y mantienen elevado el riesgo de deslizamientos, inundaciones y desbordamientos de ríos.
La mayor parte de las medidas se concentra en la prefectura de Toyama, en el centro del archipiélago, donde la ciudad de Himi pidió a decenas de miles de habitantes trasladarse a lugares seguros antes de que las condiciones meteorológicas dificulten las evacuaciones.
Himi concentra la mayor orden de evacuación
La instrucción fue emitida a las 7:56 horas del jueves, tiempo local, y comprende a 17 mil 149 hogares y 40 mil 480 residentes de Himi.
La decisión se tomó ante la posibilidad de que la saturación del terreno provoque movimientos de tierra en áreas consideradas vulnerables.
En Aomori, ciudad ubicada en el norte de la isla principal de Honshu, más de 500 personas también recibieron órdenes de evacuación durante la madrugada. En este caso, el principal peligro está relacionado con la crecida del río que atraviesa la localidad y la posibilidad de que el agua alcance zonas habitadas.
Las cifras corresponden a la población incluida en las órdenes preventivas, no necesariamente al número de personas que ya se encuentran en refugios.
Las autoridades japonesas solicitan abandonar principalmente las viviendas ubicadas en puntos de riesgo y trasladarse antes de que los caminos queden bloqueados.
Reportan un herido e inundaciones en viviendas
El portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, confirmó que hasta el momento se tiene el reporte de una persona con lesiones leves y viviendas afectadas por inundaciones.
También se registró un deslizamiento sobre una carretera que dejó temporalmente aislada una zona. La comunicación pudo ser restablecida posteriormente, aunque los equipos de emergencia mantienen la vigilancia debido a que las precipitaciones continuarán de manera intermitente.
Las lluvias se han extendido desde el norte de Honshu hasta la región central, con especial intensidad en las áreas orientadas hacia el mar de Japón. La acumulación de agua incrementa el peligro incluso durante periodos en los que disminuye la precipitación, debido a que el terreno permanece saturado y los niveles de los ríos pueden seguir aumentando.
Japón activa su centro de gestión de crisis
La primera ministra Sanae Takaichi informó que fue habilitada una sala de información en el centro de gestión de crisis para dar seguimiento a la evolución del fenómeno, coordinar a las autoridades y mantener actualizada a la población.
La mandataria pidió consultar los avisos meteorológicos y adoptar medidas anticipadas para proteger la vida, especialmente en comunidades cercanas a ríos, laderas y zonas bajas.
“Las lluvias continuarán de manera intermitente, con el riesgo de que la cantidad total de lluvia sea considerablemente alta. En una amplia región, desde el día 3 hasta alrededor del día 6, es necesario estar alerta ante posibles desastres por deslizamientos de tierra, inundaciones en tierras bajas y crecidas de ríos”.
Frente meteorológico y tifón aumentan el riesgo
La Agencia Meteorológica de Japón prevé que las precipitaciones intensas continúen sobre una extensa parte del territorio y se desplacen gradualmente hacia el sur.
El escenario podría complicarse por la combinación de un frente meteorológico con la aproximación de un nuevo tifón hacia Okinawa. Esta interacción puede aportar más humedad y favorecer lluvias persistentes en distintas regiones del archipiélago.
Las autoridades recomendaron evitar ríos, pasos inundados, pendientes y carreteras afectadas, además de atender inmediatamente las instrucciones municipales. La vigilancia permanecerá activa durante los próximos días ante la posibilidad de que nuevos municipios emitan órdenes de evacuación conforme avance el sistema.