La Guardia Revolucionaria de Irán informó este sábado que un segundo superpetrolero se incendió después de impactar contra una mina naval en el estrecho de Ormuz, cuando intentaba atravesar una ruta que las autoridades iraníes calificaron como no autorizada.
El anuncio se produjo horas después de que el cuerpo militar reportara un incidente similar con otra embarcación en este estratégico paso marítimo, clave para el transporte internacional de petróleo.
Buque transportaba más de dos millones de barriles
De acuerdo con un comunicado de la Armada de la Guardia Revolucionaria, difundido por la agencia Tasnim, el segundo superpetrolero transportaba más de dos millones de barriles de crudo cuando ocurrió la explosión.
Las autoridades iraníes señalaron que el impacto provocó una fuerte explosión en la sala de máquinas y dejó inmovilizada la embarcación. El comunicado no identificó la bandera del buque ni ofreció detalles sobre posibles víctimas.
Según la versión de Teherán, la nave intentó cruzar por una ruta considerada irregular después de que, presuntamente, fuerzas estadounidenses la indujeran a apagar sus sistemas de posicionamiento y radar. Estas afirmaciones corresponden al relato de la Guardia Revolucionaria.
Irán reporta más incidentes con minas navales
Horas antes, la fuerza militar iraní había informado del incendio de otro superpetrolero cargado de crudo, también atribuido al choque con una mina naval mientras navegaba con sus sistemas de navegación apagados.
Con estos casos, las autoridades iraníes suman al menos seis incidentes de embarcaciones que habrían colisionado con minas navales en el estrecho de Ormuz y sus alrededores durante la última semana.
La Guardia Revolucionaria reiteró que el estrecho permanece cerrado y advirtió que los buques que incumplan sus reglas de navegación se exponen a consecuencias graves. Mientras tanto, Estados Unidos busca restablecer el tránsito marítimo por una ruta próxima a Omán, que Irán considera no autorizada.
El conflicto amenaza una ruta clave para el petróleo mundial
Irán bloqueó el estrecho de Ormuz después del inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, según el reporte. Teherán utiliza el control de este paso como instrumento de presión frente a Washington.
Antes del conflicto, por el estrecho transitaba alrededor del 20 por ciento del petróleo mundial, lo que convierte cualquier interrupción prolongada en un factor de riesgo para el suministro energético y el comercio internacional.
Por su parte, Washington mantiene un cerco naval contra puertos y embarcaciones iraníes y ha intensificado las sanciones económicas mediante la operación denominada “Paria Económico”, cuyo objetivo declarado es restringir las opciones económicas de la República Islámica y presionarla para que ponga fin a la guerra.
Los incidentes reportados elevan la preocupación por la seguridad de la navegación en una de las rutas marítimas más importantes para el mercado energético global.