Irán elevó este sábado el tono contra Estados Unidos tras los ataques contra tres de sus petroleros y advirtió que responderá con mayor fuerza si Washington mantiene sus acciones contra embarcaciones iraníes.
El Ministerio de Exteriores de Irán condenó los ataques registrados en el golfo Pérsico y el mar de Omán, al considerar que constituyen una violación de la Carta de Naciones Unidas y un “crimen de guerra”.
La dependencia responsabilizó al Gobierno estadounidense y a sus aliados de las consecuencias que puedan derivarse de la continuidad de las acciones militares e intervencionistas en la región.
Irán advierte de una respuesta militar más severa
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, advirtió que las fuerzas iraníes intensificarán sus ataques contra embarcaciones militares estadounidenses si continúan las agresiones y el bloqueo marítimo.
El funcionario señaló que la respuesta podría extenderse y adquirir una mayor intensidad si persisten las acciones contra los buques iraníes y el cerco a los puertos del país.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que sus fuerzas atacaron este sábado tres petroleros iraníes, después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzara misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban la zona.
Según el organismo militar estadounidense, un portaaviones y un destructor equipado con misiles lograron evadir los ataques iraníes y no se registraron militares estadounidenses heridos.
La escalada ocurre tras nuevos ataques en la región
Los enfrentamientos se producen después de que Washington efectuara esta semana una nueva ofensiva contra Irán, descrita como la más intensa en más de un mes y que dejó 19 personas muertas, entre ellas cuatro víctimas durante una boda.
Teherán respondió con ataques contra Kuwait, Jordania, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, aumentando la tensión en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de presión dentro del conflicto. Irán mantiene bloqueado el paso desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, y exige autorización a los barcos que buscan atravesarlo.
Además, las fuerzas iraníes han atacado embarcaciones que intentan cruzar sin autorización, una situación que ha afectado severamente el tránsito marítimo y las exportaciones de petróleo.
Estados Unidos, por su parte, estableció un cerco sobre puertos y embarcaciones iraníes.
De acuerdo con expertos en petróleo y Medio Oriente, las acciones estadounidenses han permitido recuperar parcialmente el tráfico marítimo mediante una ruta ubicada al sur y cercana a Omán.
La disputa por el control de las rutas marítimas mantiene elevada la tensión y amenaza con ampliar el alcance del conflicto en la región.