Irak informó este sábado que cuatro presuntos integrantes del grupo Estado Islámico fueron abatidos durante dos ataques aéreos y un operativo de inspección contra un escondite ubicado en el centro-norte del país.
La operación forma parte de las acciones de seguridad que las fuerzas iraquíes mantienen para desmantelar células remanentes del grupo yihadista, pese a que la organización perdió el control territorial que llegó a tener en Irak desde 2017.
Ataques fueron realizados con cazas F-16
De acuerdo con el Comando de Operaciones del Ejército iraquí, los bombardeos fueron ejecutados por cazas F-16 en la región de Wadi al Shay, en la gobernación de Kirkuk, a unos 200 kilómetros al norte de Bagdad.
Las autoridades señalaron que el objetivo era un escondite utilizado por presuntos integrantes de Estado Islámico en una zona rural considerada estratégica por su ubicación y difícil acceso.
“Estos ataques resultaron en la muerte de tres terroristas y la destrucción total del escondite, reduciéndolo a escombros”, informó el Ejército iraquí.
Operativo posterior dejó otro abatido
Después de los ataques aéreos, unidades de aviación del Ejército realizaron una misión de inspección y rastreo en la zona afectada.
Durante esa revisión, las fuerzas iraquíes localizaron a otro presunto integrante del grupo yihadista, quien también fue abatido, elevando a cuatro el número total de objetivos neutralizados durante la operación.
“Posteriormente, nuestros héroes de la aviación del Ejército realizaron una misión para inspeccionar y registrar la zona, durante la cual localizaron y abatieron a otro terrorista”, añadió el comunicado.
Estado Islámico mantiene células activas en Irak
Estado Islámico llegó a controlar amplias zonas de Irak entre 2014 y 2017, hasta que fue derrotado territorialmente por las fuerzas iraquíes con apoyo de la coalición internacional.
Sin embargo, células dispersas del grupo continúan activas en regiones rurales, montañosas y desérticas, donde realizan emboscadas, ataques relámpago y movimientos clandestinos.
Las autoridades iraquíes anuncian periódicamente operaciones contra escondites, redes logísticas y presuntos integrantes del grupo, especialmente en zonas del oeste y norte del país.
Irak advierte riesgo desde la frontera con Siria
La amenaza también se mantiene vinculada a la situación en Siria, país con el que Irak comparte una extensa frontera de difícil control.
La ONU advirtió en febrero que Estado Islámico conserva alrededor de 3,000 combatientes entre Irak y Siria, aunque la mayoría se encontraría en territorio sirio.
Por su parte, el jefe de la Inteligencia iraquí, Hamid al Shatri, afirmó en enero que el número de miembros de EI en Siria habría aumentado a 10,000 en poco más de un año, situación que consideró una amenaza directa para Irak.
Bagdad mantiene presión militar contra el grupo
El operativo en Kirkuk refleja la estrategia iraquí de mantener vigilancia aérea, inteligencia militar y acciones preventivas contra posibles intentos de reorganización del Estado Islámico.
Aunque el grupo ya no controla ciudades ni grandes extensiones territoriales en Irak, su presencia en zonas aisladas sigue siendo uno de los principales retos de seguridad para el país.