El Gobierno de la India anunció que reducirá los impuestos extraordinarios a la exportación de gasolina, diésel y combustible para aviones (ATF) a partir del lunes 1 de junio, en un ajuste a las medidas adoptadas ante el alza global de los precios energéticos.
De acuerdo con el anuncio oficial, el impuesto a la exportación de gasolina disminuirá de 3 a 1.5 rupias por litro (0.016 dólares), mientras que el del diésel pasará de 16.5 a 13.5 rupias por litro (0.14 dólares).
En el caso del combustible para aviación (ATF), la tarifa se reducirá de 16 a 9.5 rupias por litro (0.1 dólares).
Ajuste por condiciones del mercado
Estos gravámenes fueron implementados el pasado 27 de mayo con el objetivo de garantizar el abasto interno de productos petrolíferos, en medio del encarecimiento internacional provocado por la guerra en Medio Oriente.
Según el Gobierno, la intención era desincentivar la exportación de combustibles para priorizar el consumo interno en un contexto de alta volatilidad energética.

Las autoridades revisan estas tarifas cada dos semanas, tomando en cuenta los precios internacionales promedio del crudo, la gasolina, el diésel y el combustible de aviación, por lo que se prevé un nuevo ajuste a mediados de junio.
Dependencia energética
La India importa la mayor parte del petróleo que consume, y aproximadamente la mitad de ese suministro llega a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del comercio mundial de energía.
Esta vía se ha convertido en un punto estratégico en el contexto del conflicto en Oriente Medio, lo que ha impactado directamente en los costos de los combustibles.
Ante este escenario, el Gobierno ha incrementado en cuatro ocasiones las tarifas domésticas de la gasolina y el diésel desde mediados de mayo.
Asimismo, los precios del gas natural comprimido (GNC) y del gas licuado de petróleo (GLP), también regulados por el Ejecutivo, han registrado aumentos durante los últimos tres meses de conflicto.