En un contundente operativo ejecutado en Quito, fuerzas del Bloque de Seguridad, a través de elementos del Ejército Ecuatoriano, aseguraron un voluminoso arsenal de armamento y municiones oculto dentro de una propiedad en el sector de Monteserrín.
Durante la inspección del inmueble, el personal militar resguardó una vasta colección de armas dispuestas en el suelo de un estacionamiento subterráneo. Entre lo confiscado figuran 54 armas de fuego, entre las que destacan diversos rifles de caza, escopetas, fusiles con mira telescópica y pistolas de varios calibres, además de 770 cartuchos directos y un gran cargamento que supera las 30,700 municiones organizadas en decenas de cajas de marcas especializadas.
Detalle del armamento y material decomisado
Las imágenes capturadas durante la intervención muestran el alcance del despliegue de las fuerzas armadas en el lugar de los hechos, un amplio despliegue de armas largas con acabados de madera y fibra sintética, algunas equipadas con miras de alta precisión, así como pistolas cortas alineadas para su recuento oficial.
Cientos de cajas de cartuchos de marcas como Remington, Federal y CCI, alineadas metódicamente junto a los efectivos militares para su contabilización e inspección balística.
Este aseguramiento representa uno de los golpes más significativos contra el acopio e ingreso ilegal de pertrechos en la capital ecuatoriana. Todo el material bélico quedó bajo custodia y a disposición de las autoridades competentes para determinar su procedencia e integrar la carpeta de investigación correspondiente en el marco de las acciones permanentes para preservar la seguridad nacional.