La ejecución de Christa Pike fue frenada este miércoles por una corte federal de apelaciones, cuando faltaba poco más de una hora para que recibiera la inyección letal en Tennessee.
El Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito concedió una suspensión temporal para revisar si los antecedentes de abusos sexuales y violaciones que Pike sufrió durante su infancia fueron considerados de manera adecuada cuando fue sentenciada a muerte.
Pike, de 50 años, se encontraba en el corredor de la muerte desde que tenía 21, luego de ser condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995 en Knoxville.
La resolución fue emitida por un tribunal dividido y detuvo, al menos por ahora, la ejecución que habría convertido a Pike en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años.
Los abogados de Pike han argumentado que su historial de abusos físicos y sexuales durante la infancia, así como diagnósticos de trastorno bipolar y estrés postraumático, no fueron presentados adecuadamente durante la etapa de sentencia.
La defensa sostiene que esas circunstancias debieron ser tomadas en cuenta al determinar su condena. La corte de apelaciones decidió revisar precisamente si esos antecedentes fueron considerados de forma suficiente.
La suspensión ocurre después de que el gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazara concederle clemencia y de que la Corte Suprema de Estados Unidos negara el martes una solicitud anterior para detener la ejecución.
El estado de Tennessee, sin embargo, busca revertir la suspensión y ha recurrido nuevamente ante la Corte Suprema, por lo que el caso todavía podría tener otro giro durante este miércoles.
Pike fue condenada en 1996 por el asesinato de Slemmer, ocurrido un año antes en una zona boscosa del campus de la Universidad de Tennessee. Pike tenía 18 años al momento del crimen y participó junto con Tadaryl Shipp y Shadolla Peterson.
Slemmer fue golpeada y atacada con armas blancas durante el crimen, y sus agresores le tallaron un pentagrama en el pecho.
Shipp, quien tenía 17 años, recibió una condena de cadena perpetua, mientras que Peterson declaró contra Pike y Shipp y obtuvo libertad condicional a cambio de su cooperación.
El caso de Pike ha generado atención debido a que las ejecuciones de mujeres son poco frecuentes en Estados Unidos. Desde 1976, 18 mujeres han sido ejecutadas en el país, de acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
Por ahora, la ejecución de Pike queda suspendida mientras los tribunales revisan los argumentos relacionados con su pasado de abuso y la sentencia de muerte.