La Fiscalía de Perú abrió una investigación preliminar por presunto homicidio tras la muerte de un adolescente de 17 años que había permanecido retenido en una comisaría de la comunidad de Manchay, ubicada en el distrito de Pachacámac, al sureste de Lima.
El caso ha generado preocupación entre organismos de derechos humanos y autoridades de supervisión estatal, debido a que el joven falleció después de haber sido trasladado a una dependencia policial tras ser señalado por un presunto robo ocurrido durante el fin de semana.
Fiscalía ordena diligencias para esclarecer los hechos
Como parte de las primeras actuaciones, el Ministerio Público dispuso el levantamiento del cuerpo, la toma de declaraciones a familiares de la víctima y el análisis de las grabaciones captadas por cámaras de seguridad de la zona, además de otras pericias que permitan reconstruir lo sucedido.
Las autoridades buscan determinar las circunstancias en las que el adolescente perdió la vida mientras permanecía bajo custodia, así como establecer posibles responsabilidades derivadas del caso.
De acuerdo con la versión proporcionada por familiares, el menor había acudido a una reunión la noche del sábado y posteriormente acompañó a una amiga a su domicilio. En ese trayecto fue acusado de participar en un presunto robo, situación que derivó en la intervención de personal de seguridad municipal y posteriormente en su traslado a la comisaría.
El padre del adolescente aseguró que su hijo habría sido agredido físicamente tanto antes como después de su detención. Además, sostuvo que la familia nunca recibió una notificación formal sobre el arresto y que se enteró de lo ocurrido gracias a vecinos de la comunidad.
Según los reportes preliminares, el joven fue trasladado inconsciente a un centro médico cercano, donde finalmente se certificó su fallecimiento.
Defensoría del Pueblo supervisa el caso
Tras conocerse la muerte del adolescente, representantes de la Defensoría del Pueblo acudieron a la comisaría para inspeccionar el área donde permaneció retenido antes de ser encontrado en estado crítico.
La institución informó que la visita tiene como objetivo recabar información sobre las condiciones de detención, verificar el respeto de los derechos fundamentales de la persona bajo custodia estatal y determinar si existieron posibles actos de tortura o malos tratos.
Asimismo, anunció que dará seguimiento al caso y solicitó que las investigaciones se desarrollen de manera inmediata, exhaustiva e imparcial para esclarecer los hechos y garantizar el acceso a la verdad y la justicia para los familiares de la víctima.
Mientras continúan las diligencias, las autoridades peruanas buscan establecer qué ocurrió durante las horas que el adolescente permaneció bajo custodia policial y si existieron irregularidades en el procedimiento aplicado por los agentes involucrados.
Los resultados de las pericias forenses, las declaraciones de testigos y el análisis de los registros de vigilancia serán determinantes para definir el rumbo de la investigación y esclarecer uno de los casos que más atención ha generado en Perú en los últimos días.