Estados Unidos negó por segundo año consecutivo la visa al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, por lo que el dirigente no podrá asistir presencialmente a la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
La decisión forma parte de una ampliación de las restricciones migratorias contra funcionarios de la Autoridad Palestina y miembros de la Organización para la Liberación de Palestina, bajo el argumento de que ambas entidades incumplieron compromisos relacionados con el proceso de paz con Israel.
Washington acusa falta de reformas
El Departamento de Estado informó al Congreso estadounidense que las autoridades palestinas continuaron con acciones consideradas contrarias a sus obligaciones y que, según Washington, reducen las posibilidades de alcanzar una solución negociada.
Entre los señalamientos se encuentran las acciones legales promovidas contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional, así como la búsqueda del reconocimiento de Palestina como Estado sin un acuerdo directo con el gobierno israelí.
Estados Unidos también cuestionó la continuidad de pagos a familias de palestinos encarcelados o fallecidos por ataques contra israelíes, además de señalar una falta de reformas y de condenas consistentes contra actos considerados terroristas.
Como consecuencia, las sanciones migratorias impedirán la entrada de Abás y de otros integrantes de la delegación política palestina que pretendían participar en las actividades de la ONU.
Abás podría participar mediante un mensaje grabado
La restricción no dejará a Palestina completamente fuera de la Asamblea General. Estados Unidos mantuvo una excepción para el personal acreditado ante la Misión Observadora Permanente de Palestina, cuyos diplomáticos podrán participar en las sesiones.
La Asamblea General deberá votar una autorización especial para que Abás intervenga mediante un mensaje grabado. En 2025 ocurrió una situación similar, cuando Washington negó o revocó las visas de aproximadamente 80 funcionarios palestinos.
Ante la imposibilidad de viajar a Nueva York, el dirigente participó mediante video después de que la autorización fuera aprobada por 145 países y rechazada por cinco.
Decisión abre controversia por la sede de la ONU
La negativa volvió a generar cuestionamientos sobre las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión de Naciones Unidas. El acuerdo firmado en 1947 establece que debe facilitar el acceso de representantes extranjeros que acudan a reuniones oficiales del organismo.
Washington sostiene que conserva la facultad de rechazar visas por motivos de seguridad nacional, extremismo o política exterior. El Departamento de Estado indicó que cada solicitud es sometida a controles y que las delegaciones recibieron instrucciones previas sobre los requisitos migratorios.
Palestina mantiene desde 2012 la categoría de Estado observador no miembro, condición que le permite intervenir en los debates y participar en distintos organismos, aunque no cuenta con derecho a voto dentro de la Asamblea General.
La nueva restricción ocurre en medio del respaldo estadounidense a Israel y de las diferencias con los tribunales internacionales por sus investigaciones relacionadas con el conflicto en Gaza.