Estados Unidos envió este miércoles 500.000 dólares para emergencias y un asesor en respuesta a desastres tras la devastadora riada y deslizamientos que han dejado al menos 160 muertos en la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet.
El Departamento de Estado informó de que su Embajada en Katmandú "trabaja en estrecha colaboración con las autoridades locales para localizar y asistir a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en las zonas afectadas" e instó a quienes necesiten asistencia a contactar con la legación diplomática.
El Ejecutivo estadounidense expresó "sus más sinceras condolencias a las familias y seres queridos de quienes perdieron la vida" y "a todos los afectados por este desastre".
El Departamento de Estado aseguró en un comunicado estar siguiendo de cerca la situación y anunció el envío de "un asesor en respuesta a desastres para apoyar las labores de asistencia", así como un fondo en ayuda a través de su acuerdo global con Catholic Relief Services, "destinando a refugios de emergencia, artículos de socorro y asistencia en materia de agua, saneamiento e higiene".
La Administración estadounidense pidió a los ciudadanos que estén en las zonas afectadas mantenerse informados a través de los medios locales y seguir las instrucciones de las autoridades además de registrarse en el Programa de Inscripción para Viajeros Inteligentes (STEP, por sus siglas en inglés).