Los enfrentamientos entre Israel y el grupo político-militar Hezbollah registraron una nueva escalada este viernes, en medio de tensiones por las conversaciones directas que el gobierno libanés e israelí prevén iniciar la próxima semana en Washington.
Mientras la vía diplomática comienza a tomar forma, los ataques en ambos frentes continúan, dejando víctimas y aumentando la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar una tregua.
Conversaciones con posturas encontradas
El gobierno de Líbano informó que las reuniones comenzarán el martes con mediación de Estados Unidos, insistiendo en que deben desarrollarse bajo un alto el fuego.
Sin embargo, desde Israel, su embajador en Washington, Yechiel Leiter, describió el encuentro como “negociaciones formales de paz”, pero descartó que una tregua forme parte de la agenda, evidenciando diferencias clave entre ambas posturas.
Ataques dejan muertos y amplían la crisis
En el terreno, la violencia continúa. Al menos 13 elementos de seguridad libaneses murieron tras un ataque israelí en el sur del país, mientras que Hezbollah reivindicó un ataque contra una base naval en la ciudad israelí de Ashdod.
Israel también bombardeó diversas zonas del sur de Líbano, incluyendo instalaciones gubernamentales en Nabatieh, mientras que Hezbollah reportó más de 30 ataques contra el norte de Israel y tropas desplegadas en territorio libanés.
Ofensiva tras tensiones con Irán
La actual escalada se intensificó luego de que, el pasado 2 de marzo, Hezbollah lanzara cohetes hacia el norte de Israel en apoyo a Irán, su principal aliado, lo que detonó una respuesta militar con ataques aéreos y operaciones terrestres.
Víctimas y daños en zonas urbanas
El Ministerio de Salud libanés reporta al menos 1,953 personas fallecidas desde el inicio de los ataques. Solo el miércoles, un bombardeo en zonas densamente pobladas del centro de Beirut dejó más de 300 muertos, en el día más letal del conflicto reciente.
Equipos de rescate continúan la búsqueda de víctimas entre los escombros, mientras crece la presión sobre los servicios de emergencia.
Preocupación por hospitales y civiles
El Hospital Universitario Rafik Hariri, uno de los principales centros médicos de Beirut, se mantiene en operación pese al riesgo, luego de que se emitieran órdenes de evacuación en zonas cercanas.
Aunque la Organización Mundial de la Salud solicitó que el hospital sea protegido, el personal médico trabaja bajo condiciones de alto riesgo, ante la posibilidad de nuevos ataques.
“Se amenazó toda la zona alrededor del hospital y se le considera peligrosa… pero tenemos un deber humanitario”, señaló el médico Mohammad Cheaito.
Tensión política y rechazo a negociaciones
En el plano político, el gobierno libanés mantiene como condición un cese de hostilidades para avanzar en el diálogo, mientras que Israel plantea discutir el desarme de Hezbollah y la normalización de relaciones.
Sin embargo, dentro del propio Líbano, sectores afines a Hezbollah han rechazado las conversaciones, calificándolas como una concesión ante Israel.
Incluso, el líder del grupo, Naim Kassem, llamó a las autoridades a no ceder ante presiones externas, en medio de protestas registradas en Beirut contra el posible diálogo.
Escenario incierto previo al diálogo
A pocos días del inicio de las conversaciones, el conflicto mantiene un alto nivel de intensidad tanto en el frente militar como en el político, lo que pone en duda el alcance de cualquier acuerdo inmediato.
La combinación de ataques activos, diferencias diplomáticas y presión interna en Líbano perfila un escenario complejo para las negociaciones que buscan contener la escalada en la región.