La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos se extendió hacia infraestructura civil y países del Golfo Pérsico, mientras aumentan los ataques con misiles y drones y se reportan nuevas víctimas y daños en instalaciones estratégicas.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos contra Irán, ha escalado con impactos en plantas de agua, depósitos petroleros y zonas residenciales, generando preocupación por sus efectos en la seguridad regional, el suministro energético y el acceso al agua.
Ataques alcanzan plantas desalinizadoras y zonas civiles
Bahrein acusó a Irán de atacar una de sus plantas desalinizadoras, infraestructura clave para el suministro de agua potable en el Golfo Pérsico. Aunque las autoridades informaron que el sistema continúa operando, el impacto generó preocupación por el riesgo para millones de residentes en países desérticos.

Bahrein también reportó daños en hoteles, puertos y torres residenciales, además de al menos una persona fallecida. Kuwait y Emiratos Árabes Unidos también notificaron la caída de misiles iraníes en sus territorios.
En paralelo, Irán denunció que un ataque aéreo de Estados Unidos dañó una planta desalinizadora en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, lo que habría reducido el suministro de agua para 30 comunidades.
Ataques a instalaciones petroleras provocan alertas ambientales
En Teherán, depósitos petroleros quedaron en llamas tras bombardeos israelíes contra instalaciones que, según el ejército de Israel, eran utilizadas por las fuerzas iraníes como fuente de combustible para lanzar misiles.
Las autoridades iraníes informaron que los ataques alcanzaron cuatro tanques de almacenamiento y una terminal de transferencia de petróleo, con un saldo de cuatro personas fallecidas.

La Media Luna Roja Iraní indicó que cerca de 10,000 estructuras civiles han resultado dañadas en el país, incluyendo viviendas, escuelas y casi tres decenas de instalaciones médicas. También advirtió sobre posibles riesgos de contaminación tóxica y lluvia ácida tras los incendios en instalaciones petroleras.
Irán advierte que ampliará los ataques
El presidente iraní Masoud Pezeshkian endureció su postura y afirmó que el país no cederá ante la presión internacional.
“Cuanta más presión nos impongan, más fuerte será naturalmente nuestra respuesta. Nuestro Irán, nuestro país, no agachará la cabeza fácilmente ante el acoso, la opresión o la agresión”, declaró.
Irán también advirtió que continuará con ataques contra objetivos estadounidenses en la región, argumentando que algunas instalaciones militares utilizadas por Washington se encuentran en territorios de países del Golfo.
Arabia Saudita reporta primeras víctimas
Arabia Saudí informó las primeras muertes registradas en su territorio desde el inicio del conflicto, luego de que un proyectil militar impactara una zona residencial.
El ataque dejó dos personas fallecidas, de nacionalidad india y bangladesí, además de 12 heridos. En varios países del Golfo, las víctimas han sido en su mayoría trabajadores extranjeros.

Balance de muertos y soldados fallecidos
Desde el inicio de la guerra, el conflicto ha dejado al menos 1,230 muertos en Irán, 397 en Líbano y 11 en Israel, según funcionarios.
El ejército israelí confirmó también las primeras muertes de soldados desde el inicio de la guerra, con dos militares fallecidos en el sur del Líbano durante operaciones contra el grupo armado Hezbollah.
Estados Unidos informó que un miembro de sus fuerzas murió por heridas sufridas en un ataque iraní en Arabia Saudí. En total, siete soldados estadounidenses han fallecido en el conflicto.