El gobierno de Donald Trump instruyó discretamente a fiscales federales en Miami a evitar investigaciones penales contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en medio del acercamiento político y económico que Washington mantiene actualmente con Caracas tras la salida de Nicolás Maduro.
La decisión, revelada por funcionarios y exfuncionarios estadounidenses, representa una de las señales más claras del cambio de postura de la Casa Blanca hacia el nuevo liderazgo venezolano, luego de años de tensiones, sanciones y acusaciones contra figuras cercanas al chavismo.
Gobierno de Trump busca evitar presión judicial contra Delcy Rodríguez
De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, la instrucción dada a fiscales estadounidenses tuvo como objetivo evitar que posibles investigaciones o procesos judiciales interfirieran con los esfuerzos diplomáticos impulsados por Washington para estabilizar Venezuela y abrir nuevamente el país a inversiones estadounidenses.
Aunque no existe información pública que confirme que Rodríguez estuviera a punto de enfrentar una acusación formal, registros internos muestran que su nombre permanecía bajo seguimiento de agencias federales desde al menos 2018.
Incluso, autoridades antidrogas de Estados Unidos mantenían expedientes de inteligencia donde la ahora mandataria venezolana aparecía relacionada con investigaciones sobre presunto lavado de dinero, narcotráfico y contrabando de oro.
Sin embargo, el Departamento de Justicia aseguró que “nunca hubo una investigación sobre ella que cerrar”.
Washington cambia estrategia tras salida de Nicolás Maduro
La pausa en el escrutinio judicial coincide con el nuevo escenario político que vive Venezuela desde la captura de Nicolás Maduro y el reconocimiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina por parte del gobierno estadounidense.
En los últimos meses, la administración Trump levantó parcialmente sanciones económicas contra Caracas y permitió restablecer vínculos financieros y comerciales con empresas occidentales interesadas en el petróleo venezolano.
El propio Donald Trump ha mostrado públicamente una postura favorable hacia Rodríguez.
“Está haciendo un gran trabajo”, escribió el mandatario estadounidense en redes sociales a principios de marzo.
El presidente estadounidense también destacó que “el petróleo está empezando a fluir”, en referencia a la reapertura económica y energética entre ambos países.
El acercamiento entre Washington y Caracas ya comenzó a reflejarse en reuniones entre autoridades venezolanas y empresarios energéticos estadounidenses.
En meses recientes, Delcy Rodríguez encabezó encuentros con delegaciones empresariales relacionadas con la industria petrolera, algunas acompañadas por funcionarios estadounidenses ligados a los sectores de energía e infraestructura.
El objetivo principal es facilitar inversiones extranjeras y recuperar la producción petrolera venezolana, considerada una de las reservas más importantes del mundo.
Analistas consideran que Estados Unidos busca utilizar el caso venezolano como una estrategia de presión política distinta a la aplicada en años anteriores, privilegiando ahora acuerdos económicos y estabilidad regional.
Persisten cuestionamientos sobre democracia y elecciones
A pesar del acercamiento diplomático, continúa la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela.
Delcy Rodríguez ya superó el plazo de 90 días fijado originalmente para ocupar la presidencia de manera temporal, sin que hasta ahora exista una fecha concreta para nuevas elecciones.
Consultada recientemente sobre el tema electoral, la mandataria respondió en inglés:
“No lo sé… en algún momento”.
La falta de claridad sobre el proceso democrático mantiene las dudas entre sectores políticos y organismos internacionales que continúan observando la transición venezolana.
DEA mantuvo expedientes abiertos sobre Delcy Rodríguez
Documentos internos muestran que la DEA mantuvo durante años investigaciones relacionadas con Rodríguez y otros integrantes del antiguo círculo de poder chavista.
Entre los reportes aparecían señalamientos sobre presunto lavado de dinero en hoteles ubicados en Isla Margarita, así como vínculos con operaciones financieras investigadas en ciudades como Miami, Phoenix, Nueva York y Tampa.
Su nombre también fue relacionado en expedientes federales con Alex Saab, empresario colombiano señalado durante años como operador financiero del gobierno de Maduro.
No obstante, hasta ahora Delcy Rodríguez nunca ha sido acusada formalmente en Estados Unidos.
Decisión genera críticas dentro de Estados Unidos
La decisión de frenar posibles investigaciones provocó cuestionamientos entre exfiscales y especialistas legales estadounidenses, quienes consideran preocupante que casos judiciales puedan modificarse por motivos políticos o diplomáticos.
“La Casa Blanca no puede usar la aplicación de la ley penal como un interruptor diplomático”, señaló Duncan Levin, exfiscal federal en Brooklyn.
Mientras tanto, la administración Trump continúa reforzando su nueva relación con Caracas, en un movimiento que redefine años de confrontación entre Estados Unidos y Venezuela.