En un discurso marcado por el triunfalismo en política migratoria y la tensión política interna, el presidente Donald Trump aseguró este martes ante el Capitolio que Estados Unidos posee actualmente "la frontera más sólida con diferencia" en su historia.
Durante su mensaje sobre el Estado de la Unión, el mandatario atribuyó este escenario directamente a las políticas implementadas desde el inicio de su segundo mandato, posicionando el control fronterizo como el pilar central de su administración.
Cifras en el centro del debate
Trump presentó una serie de indicadores con los que busca validar su estrategia de seguridad nacional, destacando una reducción drástica en el flujo migratorio y el tráfico de estupefacientes:
Cruces fronterizos: El mandatario afirmó que los cruces ilegales han caído a cero en el último año.
Narcotráfico: Aseguró una reducción del 56% en el tráfico de fentanilo.
Seguridad pública: Reportó una disminución en los datos de muertes violentas a nivel nacional.
Admisiones: "En los últimos nueve meses, han sido admitidos a Estados Unidos cero extranjeros ilegales", enfatizó ante la sesión conjunta del Congreso.
Pese a la retórica de "cierre total", el presidente matizó que el país mantiene las puertas abiertas bajo criterios específicos.
"Siempre vamos a permitir personas que ingresen legalmente, gente que amará nuestro país y trabajará duro".