Durante la incursión militar y de fuerza pública, las autoridades hallaron un arsenal compuesto por 100 granadas de alto poder, cuyo peso total equivale a cerca de una tonelada de material explosivo.
De acuerdo con los reportes de inteligencia operacional, la organización armaba estas cargas para acondicionarlas en ataques dirigidos mediante dispositivos dron y rampas de lanzamiento artesanales.
En el marco de las operaciones de control territorial en el departamento de Norte de Santander, tropas de la Segunda División del Ejército Nacional de Colombia, en apoyo con la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional, asestaron un fuerte golpe a las estructuras del Grupo Armado Organizado (GAO) ELN al desmantelar un importante depósito clandestino de armamento de alto poder en el municipio de Sardinata.
Tras la inspección y aseguramiento de la zona por parte de los equipos técnicos antiexplosivos, el material bélico fue destruido de manera controlada sobre el terreno.
Con este procedimiento táctico, las instituciones de seguridad lograron neutralizar la amenaza y evitar el posible empleo de dicho arsenal contra la población civil, las fuerzas de seguridad y la infraestructura crítica de la región del Catatumbo.