La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró este miércoles una megacárcel destinada a los presos de mayor peligrosidad e inspirada en el modelo penitenciario impulsado por su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, con la que busca convertir al país en un "referente mundial en seguridad penitenciaria".
El Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO), con una inversión de 35 millones de dólares y capacidad total para 5,100 reos, está ubicado junto a la prisión de máxima seguridad La Reforma, a unos 25 kilómetros de San José, y busca reforzar la respuesta del Gobierno frente a la alta violencia, en momentos en que Costa Rica registra cifras históricas de homicidios.