La Fuerza Aérea de Corea del Sur ofreció disculpas el jueves después de que se revelara que un siniestro aéreo entre dos cazas de combate en 2021, que terminó sin víctimas, fue causado por la decisión de un piloto de tomarse una selfie durante el vuelo.
"Me gustaría ofrecer mis más sinceras disculpas por la inquietud que el incidente de 2021 causó a la población", manifestó Jang Dong-ha, vocero de la Fuerza Aérea surcoreana, en una conferencia de prensa.
Jang indicó que el piloto implicado fue suspendido y castigado "severamente" en su momento, y que ya no es parte del cuerpo.
Las afirmaciones del portavoz se dan luego de que este miércoles un informe de auditoría indicara que un miembro de la Fuerza Aérea tuvo una responsabilidad parcial en una colisión durante el vuelo que sucedió en 2021, la cual generó daños por 878,7 millones de wones (alrededor de 507.000 euros).
El Hankook Ilbo, diario de Corea del Sur, informa que el piloto del avión, con el deseo de capturar su último vuelo previo a una nueva asignación, se elevó y rotó su aeronave sin notificar al resto de la formación para tomarse un selfie y colisionó con otro caza.
El piloto tuvo que abonar en un principio todos los daños de la reparación, según lo pidió el Ministerio de Defensa. Sin embargo, la Junta de Auditoría e Inspecciones surcoreana, encargada del informe, optó por disminuir la sanción en un 90 % (hasta 50.800 euros/88 millones de wones), pues es habitual que las Fuerzas Armadas tomen fotos conmemorativas durante los vuelos, una práctica que no ha sido regulada por el cuerpo.
El piloto tiene un largo historial, y la Junta también subrayó que su hábil maniobra después del accidente evitó que se causaran más daños al aparato.