Las amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump a Irán para obligar la reapertura del estrecho de Ormuz, podrían ser contraproducentes de cara a las próximas elecciones legislativas en el país.
Expertos consideran que este levantamiento de armas en Medio Oriente no ha sido una decisión tomada con conciencia y bien ejecutada por parte de Trump, colocándose en una encrucijada de la cual no saldrá limpio sin importar la decisión.
Y es que el próximo 03 de noviembre el país vecino celebrará las elecciones de los 435 miembros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, esto podría dar un revés y sumar mayor presencia del partido demócrata en el poder legislativo.
En entrevista con INFO7 el analista político, Oscar Tamez recalcó que, sin importar el resultado de las acciones en Medio Oriente, el presidente norteamericano tendrá un resultado desfavorecedor en su llegada a las próximas elecciones.
Al igual que la imagen que ya presenta Estados Unidos ante los ojos del mundo será más crítica por las decisiones de Trump de su presencia en otros territorios y ha reforzado las ideologías de los grupos que no simpatizan con dicho país.
“Ojalá y los cuerpos diplomáticos que están trabajando el asunto logren una negociación que deje satisfechos a los dos gobiernos, de no ser así, estamos ante el peligro de que se cumpla la amenaza y se estalle un conflicto casi mundial o que no se cumpla la amenaza y caiga el poder que está teniendo el presidente norteamericano con rumbo a las elecciones que se aproximan.
“Yo creo que este uso de la fuerza bélica la use o no ante quienes no simpatizan con Estados Unidos a nivel mundial prácticamente ya está mal parado, en esta nueva forma de manejar la geopolítica de parte del presidente norteamericano”, señaló Tamez.
El tener un Senado y Congreso que en su mayoría sea demócrata y no republicano como el partido de Trump podría significar una destitución presidencial, sentando las bases de un hecho histórico en Estados Unidos.
Por ello, Tamez afirmó que la imagen internacional no es tan relevante para el mandatario estadounidense ya que su principal preocupación se centra en el electorado.
“Lo dañaría al interior, en su popularidad electorera interna, esa es la que yo siento que a él le puede preocupar más, no lo que piensen en Sudáfrica, no lo que piensen en Chiapas, no lo que piensen en Francia.
“Le preocupa más lo que piensa el electorado norteamericano y por eso insistía en una un trabajo de la diplomacia donde irán siempre que gana y Estados Unidos sienta que gana”, añadió el analista.
Agregan acciones se asemejan a teoría del "Hombre Loco"
Por su parte, la internacionalista, Gabriela de la Paz, agregó que estas acciones en Irán asemejan a la “Teoría del Hombre Loco” que implementó el expresidente Richard Nixon en Vietnam debido a las amenazas hechas en Medio Oriente.
De la Paz explicó que la presión de Estados Unidos para la apertura del estrecho de Ormuz es una acción que ningún otro mandatario se había atrevido y Trump no esperaba encontrar un país que le hiciera frente.
“Donald Trump se metió en una guerra que no planeó, que no pensó bien. Los iraníes sí estaban preparados para todo esto, pero está bien, pase por eso. Ningún presidente lo había intentado.
“Trump se ha metido en un problema porque no escucha a los expertos o a los generales, o sea, a nadie y él cree que tiene la solución y el hecho de que esté lanzando un ultimátum, hay una teoría es como una cosa que digamos que tenía Richard Nixon, que se llamaba La teoría del hombre loco”, comentó De la Paz.
La experta añadió que de hacer uso de las armas y cumplir con sus amenazas de bombardear puntos estratégicos en Irán, serian catalogados como crímenes de guerra, debido al daño que podría provocar.
Además, De la Paz recalcó que, al no ser una guerra o posicionamiento bien planeado por Trump, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no respalda sus acciones, ante la falta de justificación.
“Si lo que va a hacer es atacar a la infraestructura eléctrica y e Irán, o todas las cosas relacionadas con energía y puentes y cosas de esas, pues esas son consideradas por el derecho internacional como crímenes de guerra.
“Probablemente nunca veamos a Donald Trump sentado en el banquillo en La Haya. Pero si se calcula daño muy grande a la reputación de Estados Unidos y en parte pues el hecho de que esta guerra no sea una guerra bien pensada, bien planeada, con una verdadera justificación, es lo que ha hecho que ningún país de la OTAN secunde a Estados Unidos”, concluyo De la Paz