En una intensa jornada de combate contra el fuego, los equipos de emergencia completaron su cuarto día consecutivo de labores operativas en el cerro Casitagua, en Quito, Ecuador, concentrando sus esfuerzos en contener el avance del incendio forestal y mitigar el impacto en la zona.

Gracias al trabajo desplegado en el terreno, las brigadas lograron cumplir el objetivo prioritario de evitar que las llamas descendieran hacia la parte baja del cerro, así como reducir la intensidad del fuego, superando las complejas condiciones topográficas y los retos que presenta el relieve del sector.
Despliegue técnico, humano y aéreo en la zona de emergencia
Para enfrentar la contingencia, se mantiene un despliegue masivo integrado por más de 160 efectivos operativos en campo, 14 especialistas enfocados en la gestión de crisis y un parque vehicular de 42 unidades, sumado al respaldo institucional de la Corporación Municipal.

El combate desde el aire ha sido determinante para frenar el avance de las llamas. Durante la jornada más reciente, el helicóptero de los cuerpos de rescate, junto a tres aeronaves de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, ejecutaron un total de 146 descargas de agua en los puntos de mayor concentración de calor.
Puntos calientes en la parte alta y apoyo comunitario
A pesar de los avances logrados en el control del fuego, las autoridades informaron que aún persisten focos calientes en la parte alta del cerro, por lo que los equipos de respuesta mantienen las acciones de enfriamiento y liquidación en esos sectores específicos.

Las autoridades destacaron y agradecieron la solidaridad de la comunidad vecina, cuyos habitantes se sumaron activamente para apoyar las tareas logísticas y de brigada durante todo el día. Mientras tanto, se mantiene un monitoreo permanente y continuo sobre toda la extensión del cerro Casitagua para reaccionar de inmediato y prevenir cualquier reactivación del incendio.